Mi primo el elefante



Hola, me llamo Damán Roquero. No porque me guste el Rock and Roll, sino porque habito en las zonas rocosas. Hace tanto tiempo que vivo en Israel que hasta aparezco en el Antiguo Testamento:

"Los montes altos son para las cabras monteses; las peñas son refugio para los tejones." Salmos 104:18.

Incluso soy elogiado como uno de los cuatro seres pequeños del mundo más sabios que los sabios, junto a la hormigas, las langostas y las lagartijas. Puedo parecer indefenso, pero sé refugiarme muy bien:

"Los tejones, pueblo sin fuerza, que hace madriguera en las rocas." Proverbios 30:26.

Cómo han visto, en algunas traducciones aparezco como "tejón". En otras me llaman "conejo". Me ofende que me confundan con los bichos esos. Si van a compararme con otro animal que sea con mi primo el elefante. Así es, el elefante y yo descendemos de un antepasado común.

Igualito a mí.

Al igual que mi familiar paquidérmico, llevo los testículos por dentro. Por eso no es posible distinguirme a simple vista de una hembra. Los zoólogos tardaron en descubrir que vivimos en una sociedad matriarcal. Igual que con algunos humanos, sin que se note es la hembra quien domina. Aunque no lo diga la Biblia, quizás sea ese el secreto de nuestra proverbial sabiduría (nota: mi mujer me ha obligado a añadir esa oración).

Aunque estoy por todo Israel, desde el Hermón hasta el Neguev, no es tan fácil acercárseme. Guardo una distancia prudencial y si hay peligro me escondo entre las grietas. A veces me pueden ver en una roca alta, desde donde hago de centinela para alertar a la manada si se acerca algún depredador. Sin embargo en el Oasis de Ein Guedi, en la región del Desierto de Judea, me pueden avistar con facilidad. Ahí ya estoy acostumbrado a los humanos que vienen a pasear con sus guías turísticos que les cuentan sobre mí, no les temo. Los que menos me asustan son los judíos, porque tienen prohibido comerme, el Tanaj me señala expresamente como animal no kasher (Levítico 11:6 y Deuteronomio 14:7).

Si vienen a Israel no dejen de pasar a visitarme en Ein Guedi:

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