Pigmalión en Belén


Estamos Ariel y yo en la Gruta de la Leche, Belén. Apreciamos una hermosa capilla situada tras una vitrina, en el centro la estatua de una monja con su llamativo hábito blanco y rojo, arrodillada ante una representación del Santo Sacramento. Mirando más detenidamente me parece percibir que la estatua se mueve ligeramente, apenas unos milímetros. Ariel me convence de que me lo estoy imaginando: pasamos por la capilla quince minutos antes y la figura estaba exactamente en la misma posición, inanimada como la estatua que es, somos nosotros los que nos movemos y mirando a través del vidrio nos engaña el efecto óptico. De pronto la estatua gira su rostro bruscamente hacia nosotros con mirada de reprobación. ¡Qué susto!

Eso nos pasa por no prestar atención al guía, quien nos había explicado poco antes que se trata de una adoración perpetua. Desde que se restauró el sitio en el año 2007, las monjas se turnan para presentar devoción al sacramento las 24 horas del día, ocho monjas hacen turnos de tres horas cada una. Un culto que se rinde en muy pocos sitios de Tierra Santa y muy específicos. ¿Qué tiene este lugar que lo hace tan especial?

Según la tradición la Gruta de la Leche es el lugar donde se escondió la Sagrada Familia, antes de huir a Egipto de la persecución del Rey Herodes, poco después de la matanza de los inocentes. Aquí María amamantaba a Jesús, cuando una gota de su leche materna cayó al piso y la roca se volvió de color blanco. En otros tiempos se creía que tomando una pócima preparada con polvo de piedras de la gruta, las mujeres con problemas de lactancia aumentaban y enriquecían la leche para sus pequeños.

Otra particularidad del lugar: es de los pocos en Tierra Santa donde se puede ver un cuadro de María con un pecho al descubierto, alimentando al niño Jesús. Una imagen que fue tabú durante siglos, hasta algo antes del renacimiento:



Aunque la Gruta de la Leche no es tan concurrida como la Iglesia de la Natividad y el Campo de los Pastores, si están por Belén sin duda vale la pena pasar a visitarla.

3 comentarios:

Hasbarats dijo...

He reido con ganas!

Fabián dijo...

El rito de la adoración perpetua me parece una taradez infernal. Podrían poner una webcam, pasárselo a todo el mundo en vivo y asegurarse de esa manera que alguien siempre está mirando ese coso dorado. Pero si les gusta...

Nati Yache dijo...

insisto creo que uno de los participantes... era mujer...

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