Recorrido histórico: Tiberíades

 

Periodo romano

17 d. C. Tras recibir por herencia la Tetrarquía de Galilea y Perea, decide Herodes Antipas, hijo de Herodes el Grande, construir la ciudad de Tiberíades a orillas del Mar de Galilea. Imitando a su padre, que años atrás había construido el puerto de Cesarea en honor al césar Augusto, Antipas le dedica la ciudad al emperador Tiberio.

30. Comienza el ministerio público de Jesús de Nazaret, que se desarrolla principalmente en las inmediaciones del Mar de Galilea. Jesús, sin embargo, evita entrar en la ciudad de Tiberíades debido a que en esa época la mayoría de sus habitantes son paganos.

67. El general Vespasiano conquista Tiberíades, cuya población se rinde sin presentar batalla, en la Gran Revuelta Judía contra Roma. Tres años después, en el año 70, las legiones romanas incendian Jerusalén y destruyen el Templo.

135. Tras la Rebelión de Bar Kojba, la mayor parte de la comunidad judía, los grandes rabinos y los cohanim se trasladan a Galilea. Muchos judíos se asientan en Tiberíades.

230. El Sanedrín se traslada de Séforis a Tiberíades.

Periodo bizantino

324. Durante el siglo IV d. C. Tiberíades se convierte en el principal centro judío de Israel. Grandes rabinos de la época viven en la ciudad, que cuenta con importantes sinagogas y escuelas talmúdicas. La mayoría de la población es judía.

400. Finaliza en Tiberíades la redacción del Talmud de Jerusalén.

425. Muere Rabán Gamaliel VI, el último presidente del Sanedrín. El emperador bizantino Teodosio II prohíbe el nombramiento de un sucesor y abole la institución del Sanedrín. La situación de los judíos, en Galilea en general y en Tiberíades en particular, se deteriora paulatinamente bajo un liderazgo cristiano cada vez más opresor.

527. Sube al poder el emperador Justiniano. Fortifica la ciudad de Tiberíades y construye iglesias. La persecución de judíos y samaritanos se convierte en política de estado. Debido a la inestabilidad, gran parte de la comunidad judía se traslada a Babilonia.

Periodo árabe antiguo

635. Los árabes conquistan la ciudad y la convierten en capital regional. Construyen mezquitas y nuevos edificios públicos. Regresan a Tiberíades algunos de los judíos que se habían trasladado a Babilonia huyendo del antisemitismo cristiano.

749. Un terremoto de 6.5 grados en la escala de Richter sacude la zona de Galilea y el Golán. El seísmo, mencionado en las fuentes judías como el Terremoto del Año Sabático (Rash Hashviít), provoca unas 35 mil victimas mortales. Tiberíades, Beit Shean y Cafarnaúm quedan completamente destruidas.

950. Los escribas judíos de la escuela de Tiberíades, llamados masoretas, inventan el sistema de vocalización tiberiano.

Periodo cruzado, ayubí y mameluco

1099. Los cruzados destruyen la ciudad romana de Tiberíades y posteriormente la reconstruyen unos 2 km al norte, en donde se ubica la actual zona turística y hotelera.

1140. Tiberíades se convierte en centro de peregrinación cristiana. Los cruzados construyen la Iglesia de San Pedro, que hoy en día está a cargo de los franciscanos.

1187. Tras la Batalla de los Cuernos de Hattin, Tiberíades es conquistada por el sultán Saladino. La ciudad pasa a manos de la dinastía ayubí.

1205. Muere Maimónides en Egipto. Su cuerpo es trasladado a Tiberíades para ser sepultado.

1240. Los cruzados recuperan el control de la ciudad tras llegar a un acuerdo con los ayubíes.

1260. El ejército mameluco dirigido por Baibars conquista Tiberíades y expulsa a los cruzados. Durante este periodo la ciudad permanece desolada y en ruinas. Se marchan las pocas familias judías que aún quedaban. Durante los siguientes 7 siglos Tiberíades estará bajo control musulmán ininterrumpido hasta la llegada de los británicos.

Periodo otomano

1561. Beatriz de Luna Miques, conocida también como Doña Gracia, miembro de una familia judeoconversa de origen aragonés, obtiene el permiso del sultán Suleimán para crear un centro judío en Tiberíades. Con la fortuna de su familia costea la creación de sinagogas y escuela judías, y consigue rescatar a muchos judeoconversos de la Inquisición.

1738. El gobernador local Daher el Omar fortifica la ciudad y la convierte en capital regional. Construye murallas, edificios públicos y mezquitas.

1742. Daher el Omar invita a Tiberíades al rabino Haim Abulafia. Se funda la sinagoga Etz Haim y muchas familias judías se mudan a la ciudad. Conviven en Tiberíades de manera pacífica judíos, cristianos y musulmanes.

1764. Llega a Tiberíades una oleada de inmigrantes judíos jasídicos de Europa, discípulos del Baal Shem Tov y del Maguid de Mezritch.

1911. Se construye el primer barrio judío fuera de las murallas gracias a las donaciones del barón Edmond James de Rothschild. Nuevamente, la mayoría de la población es judía.

Periodo británico y Estado de Israel

1938. El 2 de octubre un grupo de árabes de las aldeas aledañas se infiltra en la ciudad. Asesinan a 19 judíos, incluyendo mujeres y niños, y prenden fuego a sus casas. También incendian una sinagoga. Este ataque es conocido como la Masacre de Tiberíades.

1948. Tiberíades es la primera ciudad mixta en ser liberada por la Haganá. El 28 de abril, dos semanas antes de la declaración de independencia, la ciudad es proclamada "territorio hebreo libre". En esa misma ceremonia se iza la bandera de Israel y se canta el Hatikva.

La Iglesia del Santo Sepulcro: breve resumen histórico

La Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén es el sitio más sagrado del mundo para todas las corrientes del cristianismo, exceptuando a las protestantes. Allí, según la creencia, se encuentra el Gólgota o Monte del Calvario, el lugar donde Jesús de Nazaret murió crucificado. A pocos metros, dentro del mismo recinto, se halla también la tumba donde Jesús fue enterrado y resucitó. La tradición católica ubica dentro de la Iglesia las últimas cinco de las catorce estaciones de la Vía Dolorosa. Junto con la Iglesia de la Natividad en Belén, es la iglesia más antigua del mundo aún en pie, con cerca de 1700 años de antigüedad. Al igual que la propia Jerusalén, ha sufrido innumerables guerras, incendios y terremotos, y fue destruida y vuelta a construir varias veces.


Actual entrada lateral.

Año 135. El Emperador Adriano sofoca la Rebelión de Bar Kojba, cambia el nombre de Jerusalén por Aelia Capitolina y la transforma en una ciudad pagana. Donde antes estaba el Templo de Jerusalén construye un templo dedicado a Jupiter. Donde hoy se encuentra la Iglesia del Santo Sepulcro construye un templo a la diosa Venus, tal vez para borrar los rastros de un lugar de culto cristiano anterior.

326. La Emperatriz Helena, madre del emperador Constantino, viaja a Tierra Santa y ordena construir cuatro iglesias, entre ellas la Iglesia de la Natividad en Belén y la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén, llamada originalmente Iglesia de la Anástasis (resurrección en griego). Según la leyenda, donde hoy está la Capilla de Santa Helena, en la cripta de la actual iglesia, Helena encuentra tres cruces: la de Jesús y las del ladrón bueno y el ladrón malo que habían sido crucificados a su lado. Para poder distinguir cuál de las tres era la de Jesús, trae a un enfermo que toca cada una de las cruces hasta que al posar sus manos sobre La Cruz Verdadera se cura milagrosamente.

La Iglesia de la Resurrección en el período bizantino 326 - 614.

614. Los persas sasánidos invaden Tierra Santa, matan a miles de clérigos, destruyen decenas de monasterios e iglesias, la Iglesia del Santo Sepulcro resulta dañada y se llevan La Cruz Verdadera a Persia como botín. Catorce años más tarde, el emperador bizantino Heraclio derrota a los persas, recupera la cruz y restaura la Iglesia.

1009. El califa de la dinastía fatimí en Egipto, Al-Hakim bi Amr Allah, destruye la Iglesia.

1048. El emperador bizantino Monómaco, después de haber llegado a un acuerdo con los fatimís, reconstruye la iglesia. Pero la Iglesia ya no vuelve al tamaño colosal ni recupera el esplendor que ostentaba en tiempos de Constantino y Helena.

1099. Los cruzados, al mando de Godofredo de Bouillón, conquistan Jerusalén. Poco después comienzan obras de ensanchamiento y reconstrucción del Santo Sepulcro.

1149. Al cumplirse cincuenta años de la conquista cruzada, la reina Melisenda reinagura la Iglesia.

1187. Los cruzados llevan la Cruz Verdadera al campo de batalla para infundirse valor, imitando a los israelitas que cargaban con el Arca de la Alianza cuando luchaban contra los filisteos. Saladino derrota a los cruzados, la Cruz Verdadera se pierde y el primer Reino Cruzado de Jerusalén se desploma. La presencia cristiana en Tierra Santa disminuye y también el flujo de peregrinos cristianos que llegan al Santo Sepulcro por los siguientes ocho siglos.

1852. Transcurren siglos de disputas entre distintas comunidades cristianas por la posesión y administración de la iglesia, que fue variando según la conveniencia política y económica del gobernante de turno. Hasta que el sultán otomano decreta el Status Quo a mitad del siglo XIX. Desde entonces prevalece la división de la Iglesia del Santo Sepulcro entre seis comunidades: Griega Ortodoxa, Católica, Armenia, Siria, Copta y Etíope. El Status Quo establece qué sección corresponde a cada comunidad, qué derechos litúrgicos tiene cada una, en qué partes y en qué fechas. La división ha continuado casi intacta aún cuando Jerusalén ha cambiado de manos varias veces desde entonces. El Status Quo se ha mantenido bajo el Imperio Otomano, el Mandato Británico, el Reino de Jordania y el Estado de Israel.


La escalera de madera en la ventana de la fachada.
Sigue en el mismo sitio desde 1852.

Nota: las imágenes del artículo fueron tomadas de Wikimedia Commons.

De la Tierra de Yahvé a la Isla de Afrodita

Si uno se durmiera en Israel y por arte de magia despertara en Chipre, podría demorar en notar el cambio de latitudes: el mismo paisaje, el mismo suelo, la misma vegetación y el mismo clima. Chipre es una tierra árida pero no del todo, me recordó la salida de Jerusalén en camino al Mar Muerto, esa región incierta dónde escasea la lluvia pero aún no es desierto, ese limbo entre la ciudad y la desolación, entre la vida y la muerte. Por allí donde está Betania (actual El-Azaria), antiguo hogar de Lázaro, Marta y María. Según la leyenda, Lázaro después de la resurrección se mudó a la antigua Kition (actual Lárnaca), donde vivió otros treinta años. Imagino que se habrá sentido como en casa.

Iglesia de San Lázaro en Lárnaca, Chipre.
Se dice que allí está su segunda tumba.

Chipre e Israel tienen también mucha historia en común. Tierras pequeñas de ubicación estratégica que fueron conquistadas una y otra vez por los grandes imperios. Por ambas pasaron griegos, romanos, bizantinos, cruzados, otomanos, británicos. Hay quienes ven similitudes también entre sus conflictos actuales: chipriotas y turcos, palestinos e israelíes.

Chipre fue en algunas épocas una especie de "Tierra Santa en el exilio", Lázaro no fue el único que cambió así de domicilio. En los siglos XII y XIII muchos cruzados expulsados de tierra firme se refugiaron en la vecina isla. En el Siglo XX, acabada la Segunda Guerra Mundial, refugiados judíos que partían de Europa en dirección a Palestina eran interceptados por los británicos y enviados a campos de detención en Chipre.

Israel y Chipre son excelentes destinos turísticos para los amantes de la historia y la arqueología. Después de haber visitado tantos sitios arqueológicos en Israel no creía que los de Chipre me iban a impactar. Me llevé una grata sorpresa con Paphos y sus mosáicos romanos. Los mosaicos romanos de Galilea palidecen en comparación.

Impresionante calidad y estado de conservación.
Véase la señora en pelotas, de esas no he visto en Israel,
en Tierra Santa hasta los mosaicos son más recatados.
Estrella de David y esvástica entre otras figuras geométricas.

Las sinagogas sefardíes de Jerusalén

Kalat al Mina: una fortaleza del periodo árabe antiguo

Año 638. Tras dos años de asedio, las fuerzas árabes al mando del califa Omar ibn al Jattab logran entrar en la ciudad bizantina de Jerusalén. La conquista árabe de Palestina estaba prácticamente asegurada, pero aún quedaban enclaves bizantinos hostiles en la costa mediterránea. Los bizantinos, que eran maestros del mar, intentaron bloquear la expansión árabe mediante una férrea resistencia. La ausencia de una flota naval musulmana facilitó la entrega de suministros y la llegada de refuerzos desde Constantinopla, protegiendo las ciudades costeras de Cesarea y Ashkelón, que finalmente cayeron en los años 641 y 644 respectivamente. A mediados del siglo VII, mientras la guerra continúa en otros frentes, comienza en la Tierra de Israel el periodo árabe antiguo.

Almacenes de la fortaleza árabe de Ashdod
(Gabriel Colodro)

Este periodo se divide en tres grandes etapas principales: califato omeya (661-750), califato abasí (750-969) y califato fatimí (969-1073). Debido a que el Imperio bizantino poseía la supremacía naval en el Mediterráneo oriental y central, los árabes construyeron fortalezas a lo largo de la costa con el objetivo de evitar la reconquista cristiana de Palestina. De las fortalezas erigidas durante el periodo árabe antiguo la que mejor se conserva se encuentra en la ciudad de Ashdod.

El nombre árabe de la fortaleza es Kalat al Mina (la Ciudadela del Puerto), y fue construida, probablemente, a finales del siglo VII por el califa omeya Abd al Malik (el mismo que construyó la Cúpula de la Roca) sobre las ruinas del antiguo puerto bizantino. Para su construcción se utilizó una piedra arenisca característica de Israel llamada kurkar, producto de la litificación de las dunas de la costa. Las excavaciones arqueológicas en Kalat al Mina descubrieron columnas de mármol y algunos capiteles decorados con cruces y otros motivos cristianos. Se trata de los restos de una iglesia bizantina de Azotus Paralius. Esta práctica, reutilizar escombros y partes de edificios antiguos en proyectos nuevos, se conoce como spolia.

Una de las torres circulares occidentales de Kalat al Mina, construida
con kurkar, orientada hacia el Mediterráneo (G. Colodro)

La mayor parte de los restos visibles de la ciudadela pertenecen al periodo del califato fatimí. A diferencia de las fortalezas cruzadas, construidas con torres rectangulares, las fortalezas del periodo árabe antiguo se caracterizan por sus torres circulares. En Kalat al Mina las torres occidentales son circulares mientras que las orientales son rectangulares, detalle que nos indica que la fortaleza también consta de una etapa cruzada.

Este complejo era parte del sistema árabe de defensa, que consistía en una cadena de fortalezas, fortines y torres ubicados de manera estratégica entre la costa y la ciudad de Ramle, la capital provincial. Estas fortificaciones mantenían entre ellas contacto visual, de modo que pudiesen pedir auxilio en caso de emergencia. Todavía hoy en día pueden verse los restos de un fortín construido sobre una pequeña colina a 2 km al este de Kalat al Mina, en uno de los barrios residenciales de Ashdod.

Fortín del periodo árabe antiguo a 2 km
de la fortaleza costera de Kalat al Mina

Kalat al Mina quedó destruida en el año 1033 por un terremoto. Los cruzados llegaron a Tierra Santa en 1099 y reconstruyeron la fortaleza, cuyo nombre fue latinizado a Castellum Beroart. El castillo fue finalmente abandonado tras la expulsión de los cruzados en 1291.

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Ashdod fue una de las ciudades-estado que conformaban la Pentápolis filistea (junto con Gaza, Ashkelón, Gat y Ekrón). A pesar de estar cerca de la costa mediterránea, la ciudad, cuyas ruinas se identifican actualmente en Tel Ashdod, no tenía acceso directo al mar, y su actividad portuaria se desarrollaba en los asentamientos de Ashdod Yam, a 5 km al oeste, y de Tel Mor, a 8 km al noroeste.

La antigua ciudad filistea de Ashdod (Tel Ashdod)
y sus puertos (Ashdod Yam y Tel Mor)

Probablemente durante la Edad de Bronce ya existía un pequeño puerto de comercio en Ashdod Yam, pero su importancia empezó a crecer en la Edad de Hierro. Con la destrucción de Tel Mor por parte de las tropas asirias del rey Sargón II en el año 712 a. C., Ashdod Yam se convirtió en el principal asentamiento portuario conectado directamente a la ciudad interior de Ashdod.

Mapa de Madaba (siglo VI d. C.) que muestra la ciudad-puerto 
de Ashdod Yam (llamada Azotus Paralius)

En la época bizantina, la ciudad costera de Azotus Paralius se hizo aún más importante que su antigua capital. El Mapa de Madaba muestra una ciudad cristiana próspera y floreciente, con iglesias, fuentes, mercados y grandes edificios públicos. Tras la conquista árabe de la tierra de Israel, a mediados del siglo VII, el nombre de la ciudad fue arabizado a Isdud. Del periodo árabe destaca en Ashdod Yam una fortaleza llamada Kalat al Mina (la Ciudadela del Puerto).

Kalat al Mina, fortaleza árabe destinada a defender Ashdod
de los barcos de guerra bizantinos

Se está hoy en día realizando una excavación exhaustiva del antiguo puerto de Ashdod Yam. Es, pues, momento propicio para recordar la importancia que en su día tuvo esta ciudad. El proyecto de la Universidad de Tel Aviv, iniciado en verano de 2013 y cuya etapa inicial constará de 5 temporadas de excavación, tiene previsto volver a colocar a Ashdod en el mapa arqueológico.

Necrópolis de Ashdod de la época bizantina (Azotus Paralius)
descubierta durante las excavaciones de 2013

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Métodos de sepultura en el judaísmo (IV): la época de la Diáspora

La llegada al poder del Imperio bizantino merma la poca estabilidad que el pueblo judío aún poseía en Galilea. Las restricciones de los derechos civiles de los judíos y la anulación de sus privilegios religiosos provoca el exilio de gran parte de la comunidad. La abolición del Sanedrín, a principios del siglo V d. C., traslada finalmente el liderago judío a las escuelas talmúdicas de Babilonia.

Al no poder ser enterrados en Israel, como era costumbre en épocas anteriores, los judíos no tienen otra alternativa que sepultar a sus muertos en la diáspora. Pero hay un problema. Según todas las profecías del Tanaj, la resurrección de los muertos tendrá lugar únicamente en la tierra de Israel. ¿Y qué sucederá entonces con los que estén enterrados fuera de Israel? Para responder a esta inquietante pregunta los sabios plantean un nuevo concepto teológico llamado, en hebreo, guilgul mejilot. Los difuntos sepultados en la diáspora rodarán por túneles subterráneos hasta llegar a la tierra de Israel. Una vez allí, participarán ellos también en la resurrección de los muertos. Un midrash de la Edad Media confirma esta creencia: "Dios les hará canales debajo de la tierra y rodarán por ellos hasta llegar al Monte de los Olivos que está en Jerusalén. Y Dios, desde lo alto del monte, abrirá un conducto para que puedan salir" (Pesikta Rabatí 31).

Aquí comenzará la resurrección de los muertos (Monte de los Olivos)
 
Pero esta idea presenta otro interrogante. ¿Cómo harán los judíos enterrados en la diáspora para viajar por canales subterráneos si su cuerpo se encuentra atrapado dentro de un sarcófago de piedra? La innovación rabínica del guilgul mejilot se traduce, en términos prácticos, en una modificación del método de sepultura. El pueblo judío abandona definitivamente los sarcófagos, utilizados durante la época de la Mishná y el Talmud, y comienza a enterrar a sus muertos directamente en la tierra. Sin ataúd. De esta manera, cuando llegue la era mesiánica, los cuerpos podrán realizar fácilmente el proceso de rotación subterránea, y resucitar en Israel. Actualmente, en los países cuyas leyes prohíben este sistema de enterramiento, la halajá determina que se debe construir un ataúd de madera con agujeros en la parte inferior, de tal modo que el difunto esté conectado con la tierra.
 
El cambio en el método de sepultura judía a lo largo de la historia es un claro ejemplo del dinamismo de la halajá. Un dinamismo que no sólo se ve reflejado en el método de enterramiento, sino también en la evolución de las creencias y costumbres vinculadas a la muerte.
 
Judío ultraortodoxo rezando en un tumba
 
Si desde la época de las escuelas talmúdicas de Babilonia, a partir del siglo V d. C., el principal método de sepultura en el judaísmo estaba relacionado con la creencia en el guilgul mejilot, el retorno del pueblo judío a su tierra y la creación del Estado de Israel (1948) han replanteado nuevamente el debate halájico en torno a este asunto.
 
Opinan algunas autoridades rabínicas, y con razón, que si a lo largo de la historia los judíos pudieron modificar la sepultura por motivos prácticos y religiosos, también en la actualidad es posible realizar las adaptaciones que se consideren relevantes y regresar a los métodos utilizados en el pasado. Ya que lo que se reforma, al fin y al cabo, es la técnica de enterramiento y no el concepto en sí mismo. Los soldados caídos del Ejército israelí, por ejemplo, son sepultados dentro de un ataúd cubierto con la bandera de Israel.
 
Entierro en ataúd de un soldado israelí
 
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