Verónica y Forrest Gump

¿Se acuerdan de la escena en que Forrest Gump se limpia la cara y accidentalmente inventa las famosa camiseta de la carita sonriente? Me pregunto si el guionista se inspiró en la historia de Jesús y Santa Verónica o es mera coincidencia.

Según la tradición, en la sexta estación de la Via Dolorosa Jesús pasó por la casa de una mujer llamada Verónica. Verónica, apidada por el sufrimiento de Jesús, le da un pañuelo para que se seque el sudor de la frente. Según otra versión ella misma le pasa el pañuelo por la cara. Milagrosamente, la imagen de Jesús queda impregnada en el pañuelo.

Santa Verónica según Hans Memling, Siglo XIII.

Los cristianos ortodoxos no comparten el culto católico a la Via Dolorosa, ni mucho menos la numeración de las estaciones. Pero sí veneran algunos de los mismos sitios a lo largo del mismo camino, especialmente el Santo Sepulcro. Otro sitio importante para los ortodoxos es la casa de Verónica, puesto que los íconos de los santos tienen un lugar muy importante en el cristianismo ortodoxo. Los íconos que se pueden ver en las iglesias ortodoxas son considerados obras de inspiración divina. No se dibujan ni se pintan sino que más bien se "escriben", en el mismo sentido que se escriben las santas escrituras, copiando fielmente del original. Para ellos el pañuelo de Verónica es el primer ícono, la imagen fiel y original de la verdadera fuente, Jesús en persona, nada menos.

Íconos ortodoxos.

Algunos explican el nombre Verónica como la combinación de la palabra latina "Vera" (verdad) y la palabra griega "Ikona". Verónica significa "el ícono verdadero". Otra posible explicación etimológica, Verónica es la versión latina del nombre griego Veriniki, que significa algo así como "la victoriosa".

Quinta estación de la Via Dolorosa. Una antes del encuentro entre Jesús y Verónica.

Bajo sus narices

Tzrifin era una de las principales bases de las Fuerzas Armadas de Su Majestad en el Mandato Británico de Palestina. A 9 kilómetros de allí, en medio de un kibutz, estaba escondido bajo tierra el Instituto Ayalón, la mayor fábrica de armas del grupo de defensa judío clandestino conocido como la Haganá. Desde allí, unos 45 jóvenes trabajaban en la producción de balas calibre 9 milímetros, se arriesgaban en caso de ser descubiertos por los británicos a sufrir la pena de muerte por ahorcamiento. Entre 1945 y 1948 fabricaron 2.5 millones de balas. Esta industria secreta explica, en parte, la victoria de Israel en la Guerra de Independencia que muchos pronosticaban imposible.



Encima de la fábrica había una lavandería cuyo objetivo era hacer ruido para tapar el estruendo de la maquinaria subterránea. No había suficiente ropa sucia en todo el kibutz para tamaña empresa. Así es que expandieron el negocio ofreciendo los servicios de limpieza en la vecina ciudad de Rejovot. El principal cliente: el Ejército Británico.

Pero por más cantidad de uniformes militares que la Haganá dejara limpitos y relucientes, eso no explicaba el enorme consumo de electricidad del lugar. Suerte que los británicos nunca se enteraron que el grupo clandestino les robaba la electricidad. Tampoco supieron a dónde fueron a parar los cargamentos de pólvora que la Haganá les hurtó para el mismo fin. También el metal fue gentileza de la Corona: las balas se hacían de latón, una aleación de cobre y zinc que no había en Palestina y era necesario importar. El permiso de importación de tan peligroso material, se obtuvo haciendo creer a los británicos que se usaría para producir lápiz labial.

Tras la creación del Estado de Israel, la Haganá y otros grupos clandestinos fueron desmantelados, a partir de sus filas se creó a Tzahal, el Ejército de Defensa de Israel. Las fábricas subterráneas dejaron de funcionar al finalizar la guerra. Décadas más tarde el Majón Ayalón fue restaurado como museo.

El asno del Sultán

No quisiera provocar ningún incidente diplomático, por las dudas de que haya algún turco leyendo el blog, aclaro desde ya que no estoy tratando de burro al sultán otomano Abdul Hamid II (1842 - 1918). "El Asno del Sultán" era el apodo del Ferrocarril del Hiyaz, la red ferroviaria ideada por el susodicho para conectar Damasco con la zona de la península arábiga conocida como Hiyaz, donde se encuentran las dos ciudades más sagradas del Islam: Meca y Medina. Según las leyes del Islam, todo musulmán debe peregrinar por lo menos una vez en la vida a la Meca. El bueno de Abdul Hamid decidió que llegado el siglo XX no había por qué seguir cumpliendo con el precepto a lomo de burro, cuando era posible hacerlo en tren, al menos si se cuenta con un poquitín de dinero e ingenieros alemanes. Dicen las malas lenguas que el sultán no lo hacía por pura piedad religiosa, sino más bien por motivos comerciales y militares. De cualquier modo, la red nunca fue completada, para 1908 cuando el sultán fue depuesto por nacionalistas laicos, el tren llegaba hasta Medina pero aún no a Meca.


Abdul Hamid II

¿Qué tiene que ver todo esto con Israel? En 1905 fue inaugurado el "Ferrocarril del Valle" (Rakevet HaEmek) que conectaba Haifa con red del Ferrocarril del Hiyaz, pasando por el Valle de Jezreel y cruzando el Río Jordán. A partir de entonces el tren se entrelazó en forma inseparable con la historia del lugar en un período especialmente ajetreado. Pasó de manos de un imperio a otro (del otomano al británico en 1918), sobrevivió a dos guerras mundiales, fue blanco de ataques de dos rebeliones (revuelta árabe 1936-1939, rebelión hebrea de 1945-1946), impulsó el nacimiento de kibutzim y moshavim en el valle, vio el auge y la caída de las colonias templarias. También estimuló el crecimiento del puerto de Haifa, antes del tren no era más que un pequeño puerto de pescadores, hoy en día es el mayor puerto de Israel.

Edificio histórico de la antigua estación de Haifa.

Dejó de funcionar en 1948, para 1954 las vías y las viejas locomotoras a vapor fueron vendidas como chatarra. En las décadas siguientes hubo varios planes fallidos para renovarlo, hasta que finalmente comenzaron las obras el año pasado. Si le creemos a las autoridades oficiales se supone que el trayecto Haifa - Beit Shean, será inaugurado en el 2016. Confiando en la burocracia estatal, apuesto una oreja a que no será antes del 2020. Pero quién sabe, quizás algún día renueven toda la red y podamos viajar en tren de Israel a Jordania, Siria y Arabia Saudita. Total, soñar es gratis. Mientras tanto se puede visitar el museo dedicado a la legendaria Rakevet HaEmek en la antigua estación de Kfar Yeoshúa, recientemente restaurada para tal fin.

Nota: fotos tomadas de wikimedia commons.

Actualización: la estación de tren de Beit Shean, sí fue inaugurada en el 2016.

Jesús con mostaza

La Biblia contiene mensajes universales que trascienden el tiempo y el lugar en que fue escrita. Sin embargo, cada uno de los libros que conforma el compendio está profundamente arraigado en su contexto histórico y geográfico. Una de las tareas principales de un buen guía de turismo en Tierra Santa, si trabaja con un público religioso, consiste en mostrar sobre el terreno el vínculo entre las escrituras y su geografía. No me refiero solamente a identificar los sitios donde según la tradición ocurrió tal o cual episodio bíblico. Hablo de la geografía en el sentido más amplio: cómo influye en cada relato el clima, la topografía, la fauna, la flora, etc. La Biblia está repleta de metáforas, comparaciones, parábolas y otras figuras literarias sobre flores, frutos, árboles y arbustos, que se entienden más cabalmente si uno observa la flora local. Mis ejemplos favoritos: Jesús acerca de la fe y la mostaza.

Mateo 17:15-20

Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua. Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar. Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá. Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora. Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera? Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
Es interesante notar que Jesús escoge para su comparación una de las plantas silvestres más comunes del país. Cuando florece, de enero a marzo más o menos, se la puede ver por todas partes tiñendo de ese típico tono de amarillo los valles y colinas, los parques y los terrenos baldíos.



Lucas 13:18-19
Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé? Es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció, y se hizo árbol grande, y las aves del cielo anidaron en sus ramas.
El mencionado reino de los cielos debe ser algo muy grandioso y descomunal, si se tiene en cuenta que normalmente la mostaza mide unos 30 a 60 centímetros.



Fotos tomadas de aquí y aquí.

Herodes al poder

Corría el año 40 a.c. Bajo el auspicio de Roma, Herodes era el gobernador de Galilea, su hermano Fasael gobernador de Jerusalén, su aliado Hircano II ostentaba el cargo de Sumo Sacerdote. Hasta que llegados desde el norte, invadieron los poderosos partos, un gran imperio surgido a orillas del río Eufrates, que en pleno auge expansivo osó hacer frente a los romanos. Los partos coronaron a Matatías Antígono, último rey de la dinastía judía de los Hasmoneos. Herodes huyó de Galilea a refugiarse en Jerusalén, allí fue sitiado junto a su hermano y su aliado por Matatías. Matatías les exigió que se entregaran. Fasael hizo caso y se entregó, pero una vez que estuvo en manos de Matatías fue torturado duramente hasta que acabó suicidándose. A Hircano, Matatías ordenó cortarle la oreja para que no pudiera volver a ejercer el sacerdocio (según la ley religiosa, los sacerdotes del Templo no podían tener defectos físicos). Herodes en cambio optó una vez más por la huida, esta vez al desierto de Judea, con 800 de sus fieles y familiares. Fue alcanzado por las tropas de Matatías y estalló la batalla, contra todo pronóstico Herodes salió victorioso. Años más tarde, construyó en el sitio de su gran victoria, sobre la cima de la colina, la fortaleza de Herodión. Eventualmente Herodión se convertiría en mucho más que otra plaza fuerte, antes de su muerte Herodes ordenó convertir la colina en un cono gigante a modo de enorme mausoleo en honor a sí mismo, allí fue sepultado. Vale la pena visitarlo:

Vista aérea de Herodión
La victoria en Herodión le dio tiempo para continuar en su huída. Dejó a su familia resguardada en la fortaleza de Masada y siguió viaje hasta Petra, donde esperaba recibir refuerzos de otro aliado suyo, Jartat, Rey de los Nabateos. El séquito de Herodes casi se muere de sed en Masada, donde los depósitos de agua resultaron insuficientes. Más tarde Herodes mandaría ampliar los depósitos para que pudieran abastecer a todo un regimiento durante años. Vale la pena ir a darles una ojeada, sobre todo para quien ya conoce Masada y desea explorarla desde otro ángulo.
Restos del baño romano en Masada. No le faltaba agua. 
El Rey de los Nabateos, temeroso de los partos, no prestó a Herodes la ayuda que éste esperaba, así que tuvo que ir a buscarla más lejos. Continuó hasta a Alejandría y desde allí se embarcó a Roma. Llegó justo a tiempo, encontró a Octavio y Marco Antonio preparándose para salir a la guerra contra los partos. Les sugirió que coronen a su cuñado Aristóbulo III, también miembro de la dinastía Hasmonea. Pero el dúo romano tuvo una mejor idea: al diablo con los Hasmoneos, a pesar de su origen gentil - nieto de edomeos convertidos a la fuerza - el próximo rey sería Herodes. Herodes llegó de vuelta a Judea en el año 39, pero esta vez reforzado por soldados romanos. Fue recuperando Judea lentamente, paso por paso, hasta que en el 37 a.c. finalmente se hizo con Jerusalén y se convirtió también de facto, ahora sí, en el rey de los judíos. Además de ampliar el Templo, construyó en Jerusalén varios edificios monumentales. Entre ellos su palacio con sus tres grandes torres, una de ellas en honor a su difunto hermano, el torturado Fasael. No se sabe a ciencia cierta, pero se especula que lo que hoy llamamos Torre de David, no es otra cosa que la Torre de Fasael con agregados de períodos posteriores:
Debajo de la mal llamada Torre de David, ¿los cimientos de Fasael?
Nota: todas las fotos las saqué de Wikimedia Commons.

Pigmalión en Belén


Estamos Ariel y yo en la Gruta de la Leche, Belén. Apreciamos una hermosa capilla situada tras una vitrina, en el centro la estatua de una monja con su llamativo hábito blanco y rojo, arrodillada ante una representación del Santo Sacramento. Mirando más detenidamente me parece percibir que la estatua se mueve ligeramente, apenas unos milímetros. Ariel me convence de que me lo estoy imaginando: pasamos por la capilla quince minutos antes y la figura estaba exactamente en la misma posición, inanimada como la estatua que es, somos nosotros los que nos movemos y mirando a través del vidrio nos engaña el efecto óptico. De pronto la estatua gira su rostro bruscamente hacia nosotros con mirada de reprobación. ¡Qué susto!

Eso nos pasa por no prestar atención al guía, quien nos había explicado poco antes que se trata de una adoración perpetua. Desde que se restauró el sitio en el año 2007, las monjas se turnan para presentar devoción al sacramento las 24 horas del día, ocho monjas hacen turnos de tres horas cada una. Un culto que se rinde en muy pocos sitios de Tierra Santa y muy específicos. ¿Qué tiene este lugar que lo hace tan especial?

Según la tradición la Gruta de la Leche es el lugar donde se escondió la Sagrada Familia, antes de huir a Egipto de la persecución del Rey Herodes, poco después de la matanza de los inocentes. Aquí María amamantaba a Jesús, cuando una gota de su leche materna cayó al piso y la roca se volvió de color blanco. En otros tiempos se creía que tomando una pócima preparada con polvo de piedras de la gruta, las mujeres con problemas de lactancia aumentaban y enriquecían la leche para sus pequeños.

Otra particularidad del lugar: es de los pocos en Tierra Santa donde se puede ver un cuadro de María con un pecho al descubierto, alimentando al niño Jesús. Una imagen que fue tabú durante siglos, hasta algo antes del renacimiento:



Aunque la Gruta de la Leche no es tan concurrida como la Iglesia de la Natividad y el Campo de los Pastores, si están por Belén sin duda vale la pena pasar a visitarla.

La Rebelión de Bar Kojba y el Templo de Jerusalén


A lo largo de la historia una de las características de la independencia de un país ha sido la acuñación de monedas. Porque la soberanía de un país reside en su moneda. Así lo hizo Juan Hircano para reforzar la independencia de Judea tras la revuelta macabea (167-160 a. C.) frente al Imperio Seleúcida. Así lo hizo el gobierno provisional durante la Gran Revuelta Judía contra Roma (66-73). Y así lo hizo también Bar Kojba, comandante de la rebelión que durante 4 años (132-136) consiguió devolverle a los judíos la independencia en la tierra de Israel.

Varias fuentes históricas - más o menos objetivas, más o menos rigurosas - narran al detalle los acontecimientos de la revuelta macabea y de la Gran Revuelta Judía (o Primera Guerra Judeo-Romana). Pero poco sabemos acerca de la Rebelión de Bar Kojba. Y cuando las fuentes escritas escasean la única solución se halla en la arqueología.

Se deduce a partir de los hallazgos arqueológicos (y de la interpretación de los mismos) que la rebelión liderada por Simeón Bar Kojba tuvo un éxito abrumador durante los primeros años. Los judíos lograron eliminar a toda una legión romana entera - la Legio XXII Deiotariana - y recuperaron el control de su país.

Una de las evidencias que afirman el hecho de que los judíos proclamaron la independencia es la acuñación de monedas. Sin embargo, existe un punto de la investigación en el que los expertos no se ponen de acuerdo. ¿Llegó Bar Kojba a Jerusalén? ¿Consiguió la rebelión reconquistar la capital?

Moneda de la época de Bar Kojba. En el lado izquierdo: relieve del Templo de Jerusalén, y la inscripción "Shimón". En el lado derecho: etrog y lulav y la inscripción "año primero de la liberación de Jerusalén"


Algunos investigadores sostienen que las monedas con el relieve del Beit Hamikdash reflejan solamente el anhelo de los judíos de recuperar el control de Jerusalén. Otros opinan, en cambio, que el hallazgo de dichas monedas, precisamente en Jerusalén, representa una prueba fehaciente de que la rebelión de Bar Kojba consiguió llegar a la ciudad santa e, incluso, reanudar los sacrificios y demás servicios del Templo.

A esta evidencia arqueológica se suma un versículo del Talmud que relata la entrada de Rabí Ismael ben Elisha (alumno de Rabí Akiva, líder religioso que apoyó a Bar Kojba en su rebelión) al Sancta Sactorum en el día de Yom Kipur.

"Rabí Ismael ben Elisha dijo: Yo entré una vez a la parte más íntima del Santuario (Kodesh Hakodashim) para ofrecer incienso, y vi [...] al Señor de los Ejércitos, que estaba sentado sobre un exaltado y elevado trono. Él me dijo: Ismael, hijo mío, ¡bendíceme! Yo le dije: Que sea tu voluntad que tu misericordia suprima tu enojo. Y que tu misericordia prevalezca por sobre tus otros atributos. Y que trates a tus hijos con el atributo de la misericordia, y que te comportes con ellos mejor de lo que la ley requiere. Y Él asintió con su cabeza" (Brajot 7a).

Rabí Ismael ben Elisha, que vivó entre los años 90-135, pudo entrar a la parte más sagrada del Templo cuando teóricamente no había Templo. Pero es posible, sin embargo, que estemos ante otro relato talmúdico que cobra vida en un hallagazgo arqueológico. En ese caso el relieve del Templo en las monedas de Bar Kojba puede no haber sido una mera ilusión.

¿Llegó Bar Kojba a Jerusalén? ¿Se reanudaron las labores del Templo? ¿Entró Rabí Ismael ben Elisha al Sancta Sanctorum? Tal vez el tiempo (y la arqueología) nos aclaren las respuestas.

P.D. El relato del Talmud se ha convertido, de la mano de Avraham Fried, en una famosa canción jasídica: