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El asno del Sultán

No quisiera provocar ningún incidente diplomático, por las dudas de que haya algún turco leyendo el blog, aclaro desde ya que no estoy tratando de burro al sultán otomano Abdul Hamid II (1842 - 1918). "El Asno del Sultán" era el apodo del Ferrocarril del Hiyaz, la red ferroviaria ideada por el susodicho para conectar Damasco con la zona de la península arábiga conocida como Hiyaz, donde se encuentran las dos ciudades más sagradas del Islam: Meca y Medina. Según las leyes del Islam, todo musulmán debe peregrinar por lo menos una vez en la vida a la Meca. El bueno de Abdul Hamid decidió que llegado el siglo XX no había por qué seguir cumpliendo con el precepto a lomo de burro, cuando era posible hacerlo en tren, al menos si se cuenta con un poquitín de dinero e ingenieros alemanes. Dicen las malas lenguas que el sultán no lo hacía por pura piedad religiosa, sino más bien por motivos comerciales y militares. De cualquier modo, la red nunca fue completada, para 1908 cuando el sultán fue depuesto por nacionalistas laicos, el tren llegaba hasta Medina pero aún no a Meca.


Abdul Hamid II

¿Qué tiene que ver todo esto con Israel? En 1905 fue inaugurado el "Ferrocarril del Valle" (Rakevet HaEmek) que conectaba Haifa con red del Ferrocarril del Hiyaz, pasando por el Valle de Jezreel y cruzando el Río Jordán. A partir de entonces el tren se entrelazó en forma inseparable con la historia del lugar en un período especialmente ajetreado. Pasó de manos de un imperio a otro (del otomano al británico en 1918), sobrevivió a dos guerras mundiales, fue blanco de ataques de dos rebeliones (revuelta árabe 1936-1939, rebelión hebrea de 1945-1946), impulsó el nacimiento de kibutzim y moshavim en el valle, vio el auge y la caída de las colonias templarias. También estimuló el crecimiento del puerto de Haifa, antes del tren no era más que un pequeño puerto de pescadores, hoy en día es el mayor puerto de Israel.

Edificio histórico de la antigua estación de Haifa.

Dejó de funcionar en 1948, para 1954 las vías y las viejas locomotoras a vapor fueron vendidas como chatarra. En las décadas siguientes hubo varios planes fallidos para renovarlo, hasta que finalmente comenzaron las obras el año pasado. Si le creemos a las autoridades oficiales se supone que el trayecto Haifa - Beit Shean, será inaugurado en el 2016. Confiando en la burocracia estatal, apuesto una oreja a que no será antes del 2020. Pero quién sabe, quizás algún día renueven toda la red y podamos viajar en tren de Israel a Jordania, Siria y Arabia Saudita. Total, soñar es gratis. Mientras tanto se puede visitar el museo dedicado a la legendaria Rakevet HaEmek en la antigua estación de Kfar Yeoshúa, recientemente restaurada para tal fin.

Nota: fotos tomadas de wikimedia commons.

Actualización: la estación de tren de Beit Shean, sí fue inaugurada en el 2016.

Tel Aviv no es un tel

Imaginemos una ciudad muy antigua que se encuentra a poca altura. Llega un invasor desde tierras lejanas y arrasa con la ciudad. Los sobrevivientes vuelven a construir la ciudad en el mismo lugar, cubren con tierra las ruinas que dejó el invasor y construyen por encima. Un siglo más tarde un terremoto destruye de nuevo la ciudad. Otra vez más, la ciudad es construida encima de las ruinas que a su vez están arriba de otras ruinas anteriores. Dos siglos más tarde ocurre un incendio y la ciudad vuelve ser destruida. De nuevo, vuelta a empezar. Cada vez que la ciudad es reconstruida sobre una nueva capa de ruinas va subiendo en altura. Así se forma lo que en arqueología se denomina tel. Una colina formada no por la naturaleza, sino por la acumulación de capas de ruinas de edificios construidos por el hombre. Los tels son un fenómeno muy raro en el mundo, los hay en el Medio Oriente aunque tampoco son muy frecuentes. Sin embargo en Israel los hay por decenas.

El ejemplo más impresionante es el de Meguido. Asentamiento destruido y vuelto a construir no menos de 25 veces. Sí, han leído bien, 25 veces. La última vez hace más de 2500 años. Quizás no sea casualidad que justamente en ese lugar, que ha visto tanta destrucción, es donde según la fe cristiana comenzará el fin del mundo, la gran batalla final entre el bien y el mal. En hebreo lo llamamos Tel Meguido o Ar Meguido, y fue traducido al griego como Armagedón en el Nuevo Testamento (Apocalipsis de San Juan). Un lugar que vale la pena visitar. Recomiendo no esperar hasta que estalle la guerra entre Gog y Magog para la visita.

Para conocer el Armagedon no hace falta un transbordador espacial,
alcanza con un avión que lo lleve a Israel.


¿Por qué construyeron la ciudad tantas veces en el mismo lugar donde fue destruida? No fue por masoquismo. La ubicación era excelente, ya que reunía las cuatro condiciones: su altura en medio de un valle le otorgaba una importante ventaja estratégica para su defensa militar (1); contaba con su propia fuente de agua potable (2); con buenas tierras para la agricultura (3); sobre el camino (4) internacional que une a Egipto con Mesopotamia. A modo de comparación, Jerusalén en la antigüedad sólo cumplía con una de esas condiciones: el agua (gracias al manantial Guijón). En la Tierra de Israel eran pocos los sitios que reunían las condiciones, no había mucho de donde elegir. Por eso la gente volvía a instalarse en los mismos lugares cuando eran arrasados y por eso se formaron tantos tels. Pero no es el caso de Tel Aviv, que fue construida por primera vez en 1909 al nivel del mar. ¿Por qué se llama Tel Aviv entonces? Eso es tema para otro post.

Esto no es una pipa un tel


Aunque Meguido sea quizás el tel más importante por la asombrosa cantidad de capas y su significado religioso, a mí personalmente los que más me gustan son Tel Dan y Tel Banias (Cesaria de Filipo). Me encanta cómo las ruinas de distintos períodos se mezclan con la tupida vegetación que las cubre casi por completo. Como si las ruinas se asomaran de entre las entrañas de la tierra para enviarnos saludos desde tiempos remotos. Los arqueólogos no han destapado más que un porcentaje diminuto, ¡quién sabe cuántos tesoros queden escondidos bajo las raíces de esos arboles!

Esto sí es un tel: Tel Dan.

En la foto se ve parte de un altar del siglo VIII a. C.
construido según el modelo del Templo de Salomón.