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La Torre de David

Torre de David. Imagen de Wikipedia.

La Torre de David es una de las imágenes icónicas de Jerusalén. Está ubicada dentro de los muros de la Ciudad Antigua, en el Barrio Armenio. A pesar de su nombre, no tiene absolutamente nada que ver con el Rey David. Fue construida por el Rey Herodes, una de tres torres de vigilancia en la esquina de su palacio. Entre el Rey David (Siglo X A.C.) y el Rey Herodes (Siglo I A.C.) hay casi mil años de diferencia. ¿Por qué entonces la llamamos Torre de David? Cuando los cruzados llegaron a Jerusalén en el Siglo XI vieron una gran torre a la entrada a Jerusalén y así razonaron: Jerusalén es la Ciudad del gran Rey David, una torre tan imponente tiene que ser la Torre de David. No sabían que Jerusalén en tiempos de David estaba uno cientos de metros hacia el este (donde hoy se encuentra el Parque Ciudad de David). Los cruzados llegaron a Jerusalén impulsados por un gran fervor religioso, iban identificando sobre el terreno los sitios nombrados en las escrituras, no siempre con gran acierto.

La Torre de David es mecionada en el Cantar de los Cantares, en el Antiguo Testamento. En la tradición judía, el Cantar de los Cantares suele ser interpretado como una alegoría del amor entre Dios y el Pueblo de Israel. A un nivel no tan espiritual, se puede leer como poesía erótica entre dos amantes: el Rey Salomón y la Reina de Saba. Entre otras alabanzas a la hermosura de la Reina de Saba, el Rey Salomon le dice: "tu cuello es como la Torre de David" (Cantares 4:4). Un piropo un tanto extraño, si se mira bien a lo que hoy llamamos Torre de David que es bastante ancha. Imagino que el Cantar de los Cantares se refiería a otra torre más fina y esbelta que ya no existe, a menos que la reina fuera muy gorda y así le gustaran las mujeres a Salomón. De todos modos, en Jerusalén la tradición es más fuerte que la Historia. Aunque hoy nadie duda de que la torre es de los tiempos de Herodes, igual le seguimos llamando Torre de David. Incluso el museo de historia que allí se aloja, se llama Museo de la Torre de David.

El Palacio del Rey Herodes era enorme, ocupaba todo el actual Barrio Armenio. Algunos investigadores especulan que podría ser el Pretorio, sitio nombrdo en los evangelios, donde Poncio Pilato juzgó a Jesús. Aunque según la teoría más conocida, respaldada por la tradición, el Pretorio era otro edificio en otra parte de la ciudad: la Fortaleza Antonia, en el actual Barrio Musulmán. Cuando los romanos tomaron Jerusalén en el año 70 A.D. destruyeron las tres grandes edificaciones de Herodes: el Templo de Jerusalén, el Palacio y la Antonia. Dejaron la Torre de David en pie, tal vez para que quien la viera pudiera hacerse una idea de cuán grandes y espléndidos habían sido esos edificios, cuán terrible fue la destrucción. Para que sirviera de lección y nadie osara volver a revelarse contra los romanos.

Le llamamos también Ciudadela de David (no confundir con el Parque Ciudad de David que es otro sitio). Una ciudadela es una fortificación adicional en la ciudad. Si el enemigo consigue penetrar en los muros, todavía queda otro bastión amurallado donde refugiarse. La Torre de David, reparada y ampliada, cumplió esa función durante siglos. Cuando los cruzados conquistaron Jerusalén en el 1099, masacraron a toda la población de la ciudad sin distinción: judíos, cristianos, y musulmanes. La crónicas cruzadas, algo exageradas, dicen que la sangre llegaba hasta las rodillas de los caballos. Las autoridades de la ciudad se refugiaron en la Torre de David, negociaron su rendición y salieron con vida.

San Juan de Acre y los Caballeros Hospitalarios

En el año 1094, el Papa Urbano II promulgó que todos los pecados serían perdonados a quien fuera a Tierra Santa a "liberar" los sitios santos para el cristianismo, (especialmente el Santo Sepulcro en Jerusalén), que entonces se encontraban bajo dominio musulmán. Miles partieron de todas partes de Europa, llevando cruces rojas bordadas en los hombros, de ahí que luego fueran conocidos como "cruzados". En el 1099, los cruzados conquistaron la Ciudad Santa y establecieron el Primer Reino Cruzado de Jerusalén.

Antes de que llegaran los cruzados, había en Jerusalén un grupo de monjes que tenían un hospital dedicado a Juan el Bautista. Hospital no en el sentido que damos hoy a la palabra: ofrecían hospitalidad, no solamente asistencia médica, sino alojamiento y comida. Incluso hacían de guías, se puede decir que cubrían lo que hoy llamaríamos servicios turísticos. Una necesidad fundamental del viajero europeo era la protección, los caminos podían ser peligrosos para un cristiano en tierras musulmanas. Para poder encargarse también de esa tarea, los hospitalarios solicitaron al Papa permiso para portar armas. Algo hasta entonces insólito: monjes que además de cumplir votos de pobreza, castidad y obediencia, debían ser diestros en el uso de las armas. Más tarde, cuando llegaron los cruzados, las órdenes de monjes guerreros se convirtieron en el pilar del poderío militar del Reino de Jerusalén. Los Caballeros Hospitalarios o Caballeros de la Orden de San Juan, fueron los primeros, luego surgieron los famosos Caballeros Templarios, etc.

En el 1187, el ejército cruzado con sus mojes belicosos, fue aplastado por el legendario caudillo musulmán, Saladino. Los pocos que quedaron, organizaron la resistencia tras los muros de la ciudad de Akko o Acre. Cuatro años más tarde, Ricardo Corazón de León, Rey de Inglaterra, llegó a apoyar a los cruzados y comenzó a reconquistar el territorio arrebatado por Saladino. Pero no llegó a completar la tarea, tuvo que volverse de apuro a las islas británicas. El que haya visto la película de Robin Hood, se acordará del Sherif malvado que quería hacerse con el poder real en ausensia del legítimo soberano. Ricardo recuperó Inglaterra, pero El Segundo Reino Cruzado de Jerusalén (1191-1291), se quedó sin Jerusalén. La capital de los cruzados pasó a ser Akko, allí se establecieron las órdenes monásticas, incluidos los prominentes Caballeros de San Juan, de ahí que la ciudad sea conocida hasta hoy como San Juan de Acre.

La Fortaleza de los Caballeros Hospitalarios, con sus enormes columnas, es una visita imperdible para quien pasea por Akko. Vale la pena ver la mazmorras, el comedor, el patio, las letrinas y el túnel subterráneo que comunica con lo que era la cripta de la iglesia. Encima de los edificios cruzados del siglo XIII, hubo un palacio del gobernador otomano en el siglo XVII y una cárcel británica en el siglo XX.

Recorrido histórico: Tiberíades

 

Periodo romano

17 d. C. Tras recibir por herencia la Tetrarquía de Galilea y Perea, decide Herodes Antipas, hijo de Herodes el Grande, construir la ciudad de Tiberíades a orillas del Mar de Galilea. Imitando a su padre, que años atrás había construido el puerto de Cesarea en honor al césar Augusto, Antipas le dedica la ciudad al emperador Tiberio.

30. Comienza el ministerio público de Jesús de Nazaret, que se desarrolla principalmente en las inmediaciones del Mar de Galilea. Jesús, sin embargo, evita entrar en la ciudad de Tiberíades debido a que en esa época la mayoría de sus habitantes son paganos.

67. El general Vespasiano conquista Tiberíades, cuya población se rinde sin presentar batalla, en la Gran Revuelta Judía contra Roma. Tres años después, en el año 70, las legiones romanas incendian Jerusalén y destruyen el Templo.

135. Tras la Rebelión de Bar Kojba, la mayor parte de la comunidad judía, los grandes rabinos y los cohanim se trasladan a Galilea. Muchos judíos se asientan en Tiberíades.

230. El Sanedrín se traslada de Séforis a Tiberíades.

Periodo bizantino

324. Durante el siglo IV d. C. Tiberíades se convierte en el principal centro judío de Israel. Grandes rabinos de la época viven en la ciudad, que cuenta con importantes sinagogas y escuelas talmúdicas. La mayoría de la población es judía.

400. Finaliza en Tiberíades la redacción del Talmud de Jerusalén.

425. Muere Rabán Gamaliel VI, el último presidente del Sanedrín. El emperador bizantino Teodosio II prohíbe el nombramiento de un sucesor y abole la institución del Sanedrín. La situación de los judíos, en Galilea en general y en Tiberíades en particular, se deteriora paulatinamente bajo un liderazgo cristiano cada vez más opresor.

527. Sube al poder el emperador Justiniano. Fortifica la ciudad de Tiberíades y construye iglesias. La persecución de judíos y samaritanos se convierte en política de estado. Debido a la inestabilidad, gran parte de la comunidad judía se traslada a Babilonia.

Periodo árabe antiguo

635. Los árabes conquistan la ciudad y la convierten en capital regional. Construyen mezquitas y nuevos edificios públicos. Regresan a Tiberíades algunos de los judíos que se habían trasladado a Babilonia huyendo del antisemitismo cristiano.

749. Un terremoto de 6.5 grados en la escala de Richter sacude la zona de Galilea y el Golán. El seísmo, mencionado en las fuentes judías como el Terremoto del Año Sabático (Rash Hashviít), provoca unas 35 mil victimas mortales. Tiberíades, Beit Shean y Cafarnaúm quedan completamente destruidas.

950. Los escribas judíos de la escuela de Tiberíades, llamados masoretas, inventan el sistema de vocalización tiberiano.

Periodo cruzado, ayubí y mameluco

1099. Los cruzados destruyen la ciudad romana de Tiberíades y posteriormente la reconstruyen unos 2 km al norte, en donde se ubica la actual zona turística y hotelera.

1140. Tiberíades se convierte en centro de peregrinación cristiana. Los cruzados construyen la Iglesia de San Pedro, que hoy en día está a cargo de los franciscanos.

1187. Tras la Batalla de los Cuernos de Hattin, Tiberíades es conquistada por el sultán Saladino. La ciudad pasa a manos de la dinastía ayubí.

1205. Muere Maimónides en Egipto. Su cuerpo es trasladado a Tiberíades para ser sepultado.

1240. Los cruzados recuperan el control de la ciudad tras llegar a un acuerdo con los ayubíes.

1260. El ejército mameluco dirigido por Baibars conquista Tiberíades y expulsa a los cruzados. Durante este periodo la ciudad permanece desolada y en ruinas. Se marchan las pocas familias judías que aún quedaban. Durante los siguientes 7 siglos Tiberíades estará bajo control musulmán ininterrumpido hasta la llegada de los británicos.

Periodo otomano

1561. Beatriz de Luna Miques, conocida también como Doña Gracia, miembro de una familia judeoconversa de origen aragonés, obtiene el permiso del sultán Suleimán para crear un centro judío en Tiberíades. Con la fortuna de su familia costea la creación de sinagogas y escuela judías, y consigue rescatar a muchos judeoconversos de la Inquisición.

1738. El gobernador local Daher el Omar fortifica la ciudad y la convierte en capital regional. Construye murallas, edificios públicos y mezquitas.

1742. Daher el Omar invita a Tiberíades al rabino Haim Abulafia. Se funda la sinagoga Etz Haim y muchas familias judías se mudan a la ciudad. Conviven en Tiberíades de manera pacífica judíos, cristianos y musulmanes.

1764. Llega a Tiberíades una oleada de inmigrantes judíos jasídicos de Europa, discípulos del Baal Shem Tov y del Maguid de Mezritch.

1911. Se construye el primer barrio judío fuera de las murallas gracias a las donaciones del barón Edmond James de Rothschild. Nuevamente, la mayoría de la población es judía.

Periodo británico y Estado de Israel

1938. El 2 de octubre un grupo de árabes de las aldeas aledañas se infiltra en la ciudad. Asesinan a 19 judíos, incluyendo mujeres y niños, y prenden fuego a sus casas. También incendian una sinagoga. Este ataque es conocido como la Masacre de Tiberíades.

1948. Tiberíades es la primera ciudad mixta en ser liberada por la Haganá. El 28 de abril, dos semanas antes de la declaración de independencia, la ciudad es proclamada "territorio hebreo libre". En esa misma ceremonia se iza la bandera de Israel y se canta el Hatikva.

La Iglesia del Santo Sepulcro: breve resumen histórico

La Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén es el sitio más sagrado del mundo para todas las corrientes del cristianismo, exceptuando a las protestantes. Allí, según la creencia, se encuentra el Gólgota o Monte del Calvario, el lugar donde Jesús de Nazaret murió crucificado. A pocos metros, dentro del mismo recinto, se halla también la tumba donde Jesús fue enterrado y resucitó. La tradición católica ubica dentro de la Iglesia las últimas cinco de las catorce estaciones de la Vía Dolorosa. Junto con la Iglesia de la Natividad en Belén, es la iglesia más antigua del mundo aún en pie, con cerca de 1700 años de antigüedad. Al igual que la propia Jerusalén, ha sufrido innumerables guerras, incendios y terremotos, y fue destruida y vuelta a construir varias veces.


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Año 135. El Emperador Adriano sofoca la Rebelión de Bar Kojba, cambia el nombre de Jerusalén por Aelia Capitolina y la transforma en una ciudad pagana. Donde antes estaba el Templo de Jerusalén construye un templo dedicado a Jupiter. Donde hoy se encuentra la Iglesia del Santo Sepulcro construye un templo a la diosa Venus, tal vez para borrar los rastros de un lugar de culto cristiano anterior.

326. La Emperatriz Helena, madre del emperador Constantino, viaja a Tierra Santa y ordena construir cuatro iglesias, entre ellas la Iglesia de la Natividad en Belén y la Iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén, llamada originalmente Iglesia de la Anástasis (resurrección en griego). Según la leyenda, donde hoy está la Capilla de Santa Helena, en la cripta de la actual iglesia, Helena encuentra tres cruces: la de Jesús y las del ladrón bueno y el ladrón malo que habían sido crucificados a su lado. Para poder distinguir cuál de las tres era la de Jesús, trae a un enfermo que toca cada una de las cruces hasta que al posar sus manos sobre La Cruz Verdadera se cura milagrosamente.

La Iglesia de la Resurrección en el período bizantino 326 - 614.

614. Los persas sasánidos invaden Tierra Santa, matan a miles de clérigos, destruyen decenas de monasterios e iglesias, la Iglesia del Santo Sepulcro resulta dañada y se llevan La Cruz Verdadera a Persia como botín. Catorce años más tarde, el emperador bizantino Heraclio derrota a los persas, recupera la cruz y restaura la Iglesia.

1009. El califa de la dinastía fatimí en Egipto, Al-Hakim bi Amr Allah, destruye la Iglesia.

1048. El emperador bizantino Monómaco, después de haber llegado a un acuerdo con los fatimís, reconstruye la iglesia. Pero la Iglesia ya no vuelve al tamaño colosal ni recupera el esplendor que ostentaba en tiempos de Constantino y Helena.

1099. Los cruzados, al mando de Godofredo de Bouillón, conquistan Jerusalén. Poco después comienzan obras de ensanchamiento y reconstrucción del Santo Sepulcro.

1149. Al cumplirse cincuenta años de la conquista cruzada, la reina Melisenda reinagura la Iglesia.

1187. Los cruzados llevan la Cruz Verdadera al campo de batalla para infundirse valor, imitando a los israelitas que cargaban con el Arca de la Alianza cuando luchaban contra los filisteos. Saladino derrota a los cruzados, la Cruz Verdadera se pierde y el primer Reino Cruzado de Jerusalén se desploma. La presencia cristiana en Tierra Santa disminuye y también el flujo de peregrinos cristianos que llegan al Santo Sepulcro por los siguientes ocho siglos.

1852. Transcurren siglos de disputas entre distintas comunidades cristianas por la posesión y administración de la iglesia, que fue variando según la conveniencia política y económica del gobernante de turno. Hasta que el sultán otomano decreta el Status Quo a mitad del siglo XIX. Desde entonces prevalece la división de la Iglesia del Santo Sepulcro entre seis comunidades: Griega Ortodoxa, Católica, Armenia, Siria, Copta y Etíope. El Status Quo establece qué sección corresponde a cada comunidad, qué derechos litúrgicos tiene cada una, en qué partes y en qué fechas. La división ha continuado casi intacta aún cuando Jerusalén ha cambiado de manos varias veces desde entonces. El Status Quo se ha mantenido bajo el Imperio Otomano, el Mandato Británico, el Reino de Jordania y el Estado de Israel.


La escalera de madera en la ventana de la fachada.
Sigue en el mismo sitio desde 1852.

Nota: las imágenes del artículo fueron tomadas de Wikimedia Commons.

Cesarea Marítima: breve resumen histórico

Cuenta el historiador Flavio Josefo que en el lugar había un pequeño puerto fenicio, hasta que el Rey Herodes el Grande construyó la ciudad de Cesarea del 22 al 10 a. C. Llamada así en honor a su patrón político, el Cesar Octavio Augusto. La máxima obra de Herodes en Cesarea fue la construcción del gran puerto artificial. En el año 6 d. C. el hijo de Herodes, Arquelao, fue despojado del poder por los romanos y enviado al exilio en Galia, a partir de entonces gobernaron los procuradores romanos, asentados en Cesarea, entre ellos Poncio Pilatos.

Restos del Palacio de Herodes. ¿Habitado luego por Poncio Pilatos?
Las trifulcas entre los habitantes judíos y paganos de Cesarea en el año 66 d. C., fueron uno de los detonantes de la Gran Rebelión de los judíos contra Roma. En el año 70 d. C., luego que los romanos aplastaran la rebelión y destruyeran Jerusalén, Cesarea pasó a ser la capital de la provincia. En el Siglo IV el Imperio Romano se convirtió al cristianismo (período bizantino), Cesarea también: los templos paganos fueron sustituidos por iglesias, cesaron las luchas de gladiadores en el anfiteatro, etc. Durante el período bizantino el obispado de Cesarea rivalizaba en su estatus político con el de Jerusalén. La ciudad continuó creciendo hasta alcanzar su máxima extensión.

El hipódromo, originalmente para carreras de caballos.
Convertido luego en anfiteatro para luchas de gladiadores.

Cesarea fue una de las ciudades que duró más tiempo como capital en Tierra Santa, perdió su posición luego de casi seis siglos, con la primera conquista árabe en el 640 d. C. Sin llegar a recuperar el esplendor ni la centralidad que tuvo en los tiempos romanos y bizantinos, Cesarea volvió a ser una ciudad importante tras ser conquistada por los cruzados en el año 1101. Pasó de manos entre cristianos y musulmanes un par de veces más, hasta que fue conquistada en el año 1265 por el Sultán mameluco Baibars. Temiendo que los cruzados pudieran volver a invadir por mar, Baibars destruyó hasta los cimientos las antiguas fortalezas cruzadas sobre la costa del Mediterráneo, entre ellas Cesarea. Desde entonces Cesarea permaneció en ruinas y despoblada por más de 600 años. En 1872 se estableció allí una aldea de musulmanes provenientes de Bosnia, que fue evacuada durante la Guerra de 1948.

Minarete de la mezquita bosnia.

Hoy en día Cesarea es una de las ciudades de más alto nivel socio-económico de Israel, entre los adinerados que la habitan, se cuenta el actual Primer Ministro, Benjamín Netanyahu. El Parque Nacional de Cesarea, con sus ruinas romanas, bizantinas y cruzadas, es uno de los más visitados del país. Parada obligatoria si salen desde Tel Aviv hacia la Galilea por el Camino de la Costa. También se recomienda visitar el acueducto en la playa apenas al sur del parque arqueológico.


Posts relacionados: El puerto sumergido, Cesarea y los inicios del cristianismo.

Nota: fotos tomadas de Wikimedia Commons.

Dos pisos

Sobre el que hoy llamamos Monte Sión se encuentra el edificio que a mi entender ejemplifica más que ningún otro la complejidad de una ciudad disputada por varias religiones, donde las tradiciones religiosas se superponen una sobre otra, piso sobre piso. Me refiero al edificio que en su primera planta alberga la Tumba del Rey David y en la segunda el Cenáculo (la Sala de la Última Cena).

 Arriba

Abajo

Jesús de Nazaret y el Rey David llevaban más de mil y dos mil años muertos, respectivamente, cuando fue construido por los cruzados en el siglo XII como parte de la Iglesia de Santa María en el Monte Sión (Hagia Maria). Lo cual no impide que las tradiciones acerca de estos dos personajes se arraigaran en el lugar. La tradición que ubicaba allí el lugar exacto donde tuvo lugar la Última Cena venía desde mucho antes, pero la del Rey David probablemente la comenzaron los cruzados. La yuxtaposición de ambos sitios en un mismo edificio es simbólica, según los Evangelios Jesús desciende del Rey David, por lo tanto puede ser el Mesías, es decir: el legítimo heredero al trono, el Rey de los Judíos. No es casual que los cruzados dedicaran la misma casa al fundador de la dinastía y a su sucesor final, el comienzo y el final de la Casa de David en el mismo lugar. En los cimientos David y el Reino de Israel, por encima Jesús y el Reino de los Cielos.

En el Siglo XIX arqueólogos europeos descubrieron que el Monte Sión y la Ciudad de David original están algunos cientos de metros más al este. Los hallazgos no impiden que los judíos sigamos rindiendo nuestro respeto a David en el sitio cruzado, la mayoría de los judíos que rezan allí ni saben que están continuando una tradición cristiana. Aunque las creencias cristianas surgieron a partir del judaísmo, en algunos casos sucede a la inversa.

Desde el Siglo XII en adelante el edificio pasó de manos entre cristianos, judíos y musulmanes. Continúa en disputa hasta el día de hoy. Una fascinante historia que involucra a varios imperios, a jordanos e israelíes, a Benito Mussolini y al Papa Pablo VI, entre otros. Tema del próximo post.

Continuará...

La espada de Godofredo


Hace tres años y medio escribí en otro blog: "...la Iglesia del Santo Sepulcro es un lugar que puede ser visto como una alegoría de la situación en Israel. Se trata de un lugar sagrado para muchos grupos distintos que se disputan su control. Es uno de los lugares más impactantes y más visitados de Jerusalén, una parada obligatoria para todo turista que pase por el país, sea de la religión que sea. Desde su fundación en el siglo IV por los bizantinos, ha pasado por innumerables manos. Se concentran en un lugar muy pequeño obras de artes de distintos estilos que se fueron añadiendo durante las distintas épocas, cada una con un alto valor en sí misma, pero que en su conjunto - en mi opinión de ignorante en la materia - conforman un mosaico cultural carente de toda armonía, un espléndido mamarracho."

Hoy en día, un poco menos ignorante que entonces, más que la mezcla de estilos artísticos y arquitectónicos lo que me llama la atención de la Iglesia del Santo Sepulcro es la variedad de cuentos, leyendas, tradiciones e historias que esconde en cada rincón. Cada capilla, cada columna, cada pared y hasta cada escalera, tienen un cuento que contar. Se podría dedicar un blog entero únicamente al Santo Sepulcro. Por poner sólo un ejemplo de uno de esos tantos recovecos no tan conocidos aunque dignos de interés: el cuarto donde los monjes franciscanos guardan sus vestimentas rituales. A veces abren la puerta a las visitas para poder admirar dos curiosas reliquias:


Según la creencia la columna de granito, es la misma a la que Jesús fue maniatado para ser azotado por los soldados romanos, antes de obligarlo a cargar con la cruz por la Via Dolorosa. A su lado la espada que se cree perteneció a Godofredo de Bouillón, quien encabezó las tropas cruzadas que conquistaron Jerusalén en el 1099. Luego de su triunfo militar, los demás caballeros propusieron coronarlo como Rey de Jerusalén, pero Godofredo se negó con su frase inmortal: "No llevaré corona de oro donde Cristo la llevó de espinas". Incluso quien como yo no sea creyente, puede conmoverse ante semejante relato de humildad, ojalá los gobernates de hoy en día siguieran su ejemplo. En lugar del título de monarca, adoptó el nombramiento de "Protector del Santo Sepulcro". Supongo que no es casualidad que su espada sea exhibida junto a la columna de la flagelación, una reliquia que al igual que la corona de espinas resalta el sufrimiento de Jesús. Sin embargo, Godofredo de Bouillón murió al año siguiente, lo sucedió su hermano que asumió el cargo de rey sin rechistar, Balduino I de Jerusalén.

El aviso en la pared



El Meitzad Ateret en hebreo, Chastelet du Gué de Jacob en francés, o en español el Castillito del Puente de Jacob, fue un de las más pequeñas fortalezas cruzadas y también la que duró menos tiempo, apenas cuatro meses. Construida por el Rey de Jerusalén Balduino IV y destruida por Saladino en 1179.

El lugar llamado Puente de Jacob se encuentra pocos kilómetros más al norte, desde tiempos prehístoricos por allí se cruzaba el Río Jordán. Un sitio estratégico en el camino que conectaba Tiberíades con Damasco. La orden de los Caballeros del Templo de Salomón, asentados en Safed, temían que desde allí los musulmanes ayubis invadieran (como efectivamente ocurrió pocos años después). Balduino y Saladino habían firmado un acuerdo en 1175 por el cual el pasaje quedaba abierto sin fortificaciones por ninguno de los dos lados. Por presión de los templarios Balduino violó el acuerdo y las obras comenzaron en diciembre de 1178. Al principio Saladino intentó resolver el conflicto por la vía diplomática y ofreció al Rey de Jerusalén la suma de mil dinares de oro para que detuviera la construcción. El rey rechazó la oferta y Saladino juró que destruiría el Chastelet y lo cumplió. Sus tropas le pusieron sitio, cavaron hasta llegar a las bases de la torre hechas en parte de madera y le prendieron fuego. Murieron unos mil guerreros cruzados.

Lo que no sabían los cruzados, ni los musulmanes que más adelante tuvieron la mala fortuna de construir allí una mezquita, es que el Chastele está justo encima de una falla geológica. La falla geológica sirio-africana que comenzó a formarse hace 20 millones de años, separa entre dos placas tectónicas. Uno puede pararse frente a la pared del Chastelet con un pie en el pie izquierdo en la Placa Africana y el derecho en la Placa Arábiga. La Placa Arábiga se mueve en dirección norte más rápido que la Africana. Este es uno de los únicos lugares donde es posible ver la actividad de las placas tectónicas en los últimos siglos, que ha dejado sus huellas sobre un edificio construido por el hombre. Durante los terremotos de 1202 y 1579 la mitad de la pared se mudó 2.2 metros hacia el norte.


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