Ascención por cuatro

El Monte de los Olivos es uno de los lugares más sagrados de Jerusalén para el cristianismo. Varios de los sucesos relatados en los evangelios tienen lugar allí, la llegada de Jesús a Jerusalén, el lugar donde se alojó la mayor parte de la Semana Santa, el sitio donde fue apresado luego de la Última Cena, donde ascendió al cielo al cumplirse los cuarenta días de su resurreción. En el mismo lugar donde ascendió, se espera que retorne y desde allí se dirija al Monte del Templo, dando inicio al final de los tiempos. No es de sorprenderse que haya tantas iglesias en el Monte de los Olivos, aunque sí me parece curioso que hayan habido nada menos que cuatro iglesisas distintas (hoy en día tres), dedicadas al mismo milagro tan cerquita unas de otras.


En el año 326 D.C. poco después de que el cristianismo dejara de ser una religión perseguida y se convirtiera en la religión preferencial del Imperio Romano, llegó de visita la madre del Emperador Constantino, Santa Helena. Construyó las primeras cuatro iglesias de Tierra Santa. Entre ellas la Eleona en el Monte de los Olivos, entre otras cosas en honor a la Ascención. Desde entonces fue destruida y vuelta construir dos veces. La Iglesia actual, conocida como Iglesia del Pater Noster, está dedicada hoy al sitio donde Jesús enseñó a sus discípulos la plegaria del Padre Nuestro, no a la Ascención. Fue eregida en 1858 por la  princesa francesa Aurelia de Bossi, quien la donó a la Orden de las Carmelitas. En los años veinte planearon ampliarla hasta alcanzar el tamaño y la forma original de la Eleona, pero el proyecto nunca fue terminado, la mayor parte de la Iglesia quedó al aire libre y sin techar. Mejor así, muy bonita:



En el año 380 D.C. una aristócrata romana llamada Pomenia, decidió construir la Iglesia de la Ascención en un lugar más alto. Al menos desde entonces, quizás aún desde antes, ese es el lugar reconocido por las diferentes corrientes cristianas como el lugar de la Ascención. Pero no solamente por los cristianos, también por los musulmanes, para quienes Jesús es uno de los importantes profetas que precedieron a Mahoma. Saladino conquistó Jerusalén de manos de los cruzados en el 1187, convirtió la Iglesia de la Ascención en mezquita. Hasta el día de hoy continúa en manos de los musulmanes, pero gracias a distintos acuerdos alcanzados entre los otomanos y las potencias europeas del Siglo XIX, se permite a los cristianos visitar el lugar. También pueden celebrar allí ceremonias religiosas una vez al año, en la fecha aniversario de la Ascención.

Capilla de la Ascención.
En su centro el punto exacto desde donde Jesús subió al cielo.

Aunque la Iglesia de la Ascención o Mezquita de la Ascención es reconocida por la mayoría como el lugar auténtico, hay otras corrientes que prefieren dedicarle una iglesia específica propia en las inmediaciones. Como la Iglesia de la Ascención Rusa (pravoslava) fundada en 1870, notoria por su campanario de 64 metros de altura, distinguible desde lejos:


Y la Iglesia de la Asención Luterana (alemana) inaugurada en 1910, más conocida como Augusta Victoria. El complejo también sirvió de hospital y de residencia oficial del Alto Comisionado del Mandato Británico de Palestina:



Nota: todas las imágenes tomadas de Wikimedia Commons.

La espada de Godofredo


Hace tres años y medio escribí en otro blog"...la Iglesia del Santo Sepulcro es un lugar que puede ser visto como una alegoría de la situación en Israel. Se trata de un lugar sagrado para muchos grupos distintos que se disputan su control. Es uno de los lugares más impactantes y más visitados de Jerusalén, una parada obligatoria para todo turista que pase por el país, sea de la religión que sea. Desde su fundación en el siglo IV por los bizantinos, ha pasado por innumerables manos. Se concentran en un lugar muy pequeño obras de artes de distintos estilos que se fueron añadiendo durante las distintas épocas, cada una con un alto valor en sí misma, pero que en su conjunto - en mi opinión de ignorante en la materia - conforman un mosaico cultural carente de toda armonía, un espléndido mamarracho."

Hoy en día, un poco menos ignorante que entonces, más que la mezcla de estilos artísticos y arquitectónicos lo que me llama la atención de la Iglesia del Santo Sepulcro es la variedad de cuentos, leyendas, tradiciones e historias que esconde en cada rincón. Cada capilla, cada columna, cada pared y hasta cada escalera, tienen un cuento que contar. Se podría dedicar un blog entero únicamente al Santo Sepulcro. Por poner sólo un ejemplo de uno de esos tantos recovecos no tan conocidos aunque dignos de interés: el cuarto donde los monjes franciscanos guardan sus vestimentas rituales. A veces abren la puerta a las visitas para poder admirar dos curiosas reliquias:


Según la creencia la columna de granito, es la misma a la que Jesús fue maniatado para ser azotado por los soldados romanos, antes de obligarlo a cargar con la cruz por la Via Dolorosa. A su lado la espada que se cree perteneció a Godofredo de Bouillón, quien encabezó las tropas cruzadas que conquistaron Jerusalén en el 1099. Luego de su triunfo militar, los demás caballeros propusieron coronarlo como Rey de Jerusalén, pero Godofredo se negó con su frase inmortal: "No llevaré corona de oro donde Cristo la llevó de espinas". Incluso quien como yo no sea creyente, puede conmoverse ante semejante relato de humildad, ojalá los gobernates de hoy en día siguieran su ejemplo. En lugar del título de monarca, adoptó el nombramiento de "Protector del Santo Sepulcro"Supongo que no es casualidad que su espada sea exhibida junto a la columna de la flagelación, una reliquia que al igual que la corona de espinas resalta el sufrimiento de Jesús. Sin embargo, Godofredo de Bouillón murió al año siguiente, lo sucedió su hermano que asumió el cargo de rey sin rechistar, Balduino I de Jerusalén.

Verónica y Forrest Gump

¿Se acuerdan de la escena en que Forrest Gump se limpia la cara y accidentalmente inventa las famosa camiseta de la carita sonriente? Me pregunto si el guionista se inspiró en la historia de Jesús y Santa Verónica o es mera coincidencia.

Según la tradición, en la sexta estación de la Via Dolorosa Jesús pasó por la casa de una mujer llamada Verónica. Verónica, apidada por el sufrimiento de Jesús, le da un pañuelo para que se seque el sudor de la frente. Según otra versión ella misma le pasa el pañuelo por la cara. Milagrosamente, la imagen de Jesús queda impregnada en el pañuelo.

Santa Verónica según Hans Memling, Siglo XIII.

Los cristianos ortodoxos no comparten el culto católico a la Via Dolorosa, ni mucho menos la numeración de las estaciones. Pero sí veneran algunos de los mismos sitios a lo largo del mismo camino, especialmente el Santo Sepulcro. Otro sitio importante para los ortodoxos es la casa de Verónica, puesto que los íconos de los santos tienen un lugar muy importante en el cristianismo ortodoxo. Los íconos que se pueden ver en las iglesias ortodoxas son considerados obras de inspiración divina. No se dibujan ni se pintan sino que más bien se "escriben", en el mismo sentido que se escriben las santas escrituras, copiando fielmente del original. Para ellos el pañuelo de Verónica es el primer ícono, la imagen fiel y original de la verdadera fuente, Jesús en persona, nada menos.

Íconos ortodoxos.

Algunos explican el nombre Verónica como la combinación de la palabra latina "Vera" (verdad) y la palabra griega "Ikona". Verónica significa "el ícono verdadero". Otra posible explicación etimológica, Verónica es la versión latina del nombre griego Veriniki, que significa algo así como "la victoriosa".

Quinta estación de la Via Dolorosa. Una antes del encuentro entre Jesús y Verónica.

Bajo sus narices

Tzrifin era una de las principales bases de las Fuerzas Armadas de Su Majestad en el Mandato Británico de Palestina. A 9 kilómetros de allí, en medio de un kibutz, estaba escondido bajo tierra el Instituto Ayalón, la mayor fábrica de armas del grupo de defensa judío clandestino conocido como la Haganá. Desde allí, unos 45 jóvenes trabajaban en la producción de balas calibre 9 milímetros, se arriesgaban en caso de ser descubiertos por los británicos a sufrir la pena de muerte por ahorcamiento. Entre 1945 y 1948 fabricaron 2.5 millones de balas. Esta industria secreta explica, en parte, la victoria de Israel en la Guerra de Independencia que muchos pronosticaban imposible.



Encima de la fábrica había una lavandería cuyo objetivo era hacer ruido para tapar el estruendo de la maquinaria subterránea. No había suficiente ropa sucia en todo el kibutz para tamaña empresa. Así es que expandieron el negocio ofreciendo los servicios de limpieza en la vecina ciudad de Rejovot. El principal cliente: el Ejército Británico.

Pero por más cantidad de uniformes militares que la Haganá dejara limpitos y relucientes, eso no explicaba el enorme consumo de electricidad del lugar. Suerte que los británicos nunca se enteraron que el grupo clandestino les robaba la electricidad. Tampoco supieron a dónde fueron a parar los cargamentos de pólvora que la Haganá les hurtó para el mismo fin. También el metal fue gentileza de la Corona: las balas se hacían de latón, una aleación de cobre y zinc que no había en Palestina y era necesario importar. El permiso de importación de tan peligroso material, se obtuvo haciendo creer a los británicos que se usaría para producir lápiz labial.

Tras la creación del Estado de Israel, la Haganá y otros grupos clandestinos fueron desmantelados, a partir de sus filas se creó a Tzahal, el Ejército de Defensa de Israel. Las fábricas subterráneas dejaron de funcionar al finalizar la guerra. Décadas más tarde el Majón Ayalón fue restaurado como museo.

El asno del Sultán

No quisiera provocar ningún incidente diplomático, por las dudas de que haya algún turco leyendo el blog, aclaro desde ya que no estoy tratando de burro al sultán otomano Abdul Hamid II (1842 - 1918). "El Asno del Sultán" era el apodo del Ferrocarril del Hiyaz, la red ferroviaria ideada por el susodicho para conectar Damasco con la zona de la península arábiga conocida como Hiyaz, donde se encuentran las dos ciudades más sagradas del Islam: Meca y Medina. Según las leyes del Islam, todo musulmán debe peregrinar por lo menos una vez en la vida a la Meca. El bueno de Abdul Hamid decidió que llegado el siglo XX no había por qué seguir cumpliendo con el precepto a lomo de burro, cuando era posible hacerlo en tren, al menos si se cuenta con un poquitín de dinero e ingenieros alemanes. Dicen las malas lenguas que el sultán no lo hacía por pura piedad religiosa, sino más bien por motivos comerciales y militares. De cualquier modo, la red nunca fue completada, para 1908 cuando el sultán fue depuesto por nacionalistas laicos, el tren llegaba hasta Medina pero aún no a Meca.


Abdul Hamid II

¿Qué tiene que ver todo esto con Israel? En 1905 fue inaugurado el "Ferrocarril del Valle" (Rakevet HaEmek) que conectaba Haifa con red del Ferrocarril del Hiyaz, pasando por el Valle de Jezreel y cruzando el Río Jordán. A partir de entonces el tren se entrelazó en forma inseparable con la historia del lugar en un período especialmente ajetreado. Pasó de manos de un imperio a otro (del otomano al británico en 1918), sobrevivió a dos guerras mundiales, fue blanco de ataques de dos rebeliones (revuelta árabe 1936-1939, rebelión hebrea de 1945-1946), impulsó el nacimiento de kibutzim y moshavim en el valle, vio el auge y la caída de las colonias templarias. También estimuló el crecimiento del puerto de Haifa, antes del tren no era más que un pequeño puerto de pescadores, hoy en día es el mayor puerto de Israel.

Edificio histórico de la antigua estación de Haifa.

Dejó de funcionar en 1948, para 1954 las vías y las viejas locomotoras a vapor fueron vendidas como chatarra. En las décadas siguientes hubo varios planes fallidos para renovarlo, hasta que finalmente comenzaron las obras el año pasado. Si le creemos a las autoridades oficiales se supone que el trayecto Haifa - Beit Shean, será inaugurado en el 2016. Confiando en la burocracia estatal, apuesto una oreja a que no será antes del 2020. Pero quién sabe, quizás algún día renueven toda la red y podamos viajar en tren de Israel a Jordania, Siria y Arabia Saudita. Total, soñar es gratis. Mientras tanto se puede visitar el museo dedicado a la legendaria Rakevet HaEmek en la antigua estación de Kfar Yeoshúa, recientemente restaurada para tal fin.

Nota: fotos tomadas de wikimedia commons.

Actualización: la estación de tren de Beit Shean, sí fue inaugurada en el 2016.

Jesús con mostaza

La Biblia contiene mensajes universales que trascienden el tiempo y el lugar en que fue escrita. Sin embargo, cada uno de los libros que conforma el compendio está profundamente arraigado en su contexto histórico y geográfico. Una de las tareas principales de un buen guía de turismo en Tierra Santa, si trabaja con un público religioso, consiste en mostrar sobre el terreno el vínculo entre las escrituras y su geografía. No me refiero solamente a identificar los sitios donde según la tradición ocurrió tal o cual episodio bíblico. Hablo de la geografía en el sentido más amplio: cómo influye en cada relato el clima, la topografía, la fauna, la flora, etc. La Biblia está repleta de metáforas, comparaciones, parábolas y otras figuras literarias sobre flores, frutos, árboles y arbustos, que se entienden más cabalmente si uno observa la flora local. Mis ejemplos favoritos: Jesús acerca de la fe y la mostaza.

Mateo 17:15-20

Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua. Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar. Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá. Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora. Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera? Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.
Es interesante notar que Jesús escoge para su comparación una de las plantas silvestres más comunes del país. Cuando florece, de enero a marzo más o menos, se la puede ver por todas partes tiñendo de ese típico tono de amarillo los valles y colinas, los parques y los terrenos baldíos.



Lucas 13:18-19
Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé? Es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció, y se hizo árbol grande, y las aves del cielo anidaron en sus ramas.
El mencionado reino de los cielos debe ser algo muy grandioso y descomunal, si se tiene en cuenta que normalmente la mostaza mide unos 30 a 60 centímetros.



Fotos tomadas de aquí y aquí.

Herodes al poder

Corría el año 40 a.c. Bajo el auspicio de Roma, Herodes era el gobernador de Galilea, su hermano Fasael gobernador de Jerusalén, su aliado Hircano II ostentaba el cargo de Sumo Sacerdote. Hasta que llegados desde el norte, invadieron los poderosos partos, un gran imperio surgido a orillas del río Eufrates, que en pleno auge expansivo osó hacer frente a los romanos. Los partos coronaron a Matatías Antígono, último rey de la dinastía judía de los Hasmoneos. Herodes huyó de Galilea a refugiarse en Jerusalén, allí fue sitiado junto a su hermano y su aliado por Matatías. Matatías les exigió que se entregaran. Fasael hizo caso y se entregó, pero una vez que estuvo en manos de Matatías fue torturado duramente hasta que acabó suicidándose. A Hircano, Matatías ordenó cortarle la oreja para que no pudiera volver a ejercer el sacerdocio (según la ley religiosa, los sacerdotes del Templo no podían tener defectos físicos). Herodes en cambio optó una vez más por la huida, esta vez al desierto de Judea, con 800 de sus fieles y familiares. Fue alcanzado por las tropas de Matatías y estalló la batalla, contra todo pronóstico Herodes salió victorioso. Años más tarde, construyó en el sitio de su gran victoria, sobre la cima de la colina, la fortaleza de Herodión. Eventualmente Herodión se convertiría en mucho más que otra plaza fuerte, antes de su muerte Herodes ordenó convertir la colina en un cono gigante a modo de enorme mausoleo en honor a sí mismo, allí fue sepultado. Vale la pena visitarlo:

Vista aérea de Herodión
La victoria en Herodión le dio tiempo para continuar en su huída. Dejó a su familia resguardada en la fortaleza de Masada y siguió viaje hasta Petra, donde esperaba recibir refuerzos de otro aliado suyo, Jartat, Rey de los Nabateos. El séquito de Herodes casi se muere de sed en Masada, donde los depósitos de agua resultaron insuficientes. Más tarde Herodes mandaría ampliar los depósitos para que pudieran abastecer a todo un regimiento durante años. Vale la pena ir a darles una ojeada, sobre todo para quien ya conoce Masada y desea explorarla desde otro ángulo.
Restos del baño romano en Masada. No le faltaba agua. 
El Rey de los Nabateos, temeroso de los partos, no prestó a Herodes la ayuda que éste esperaba, así que tuvo que ir a buscarla más lejos. Continuó hasta a Alejandría y desde allí se embarcó a Roma. Llegó justo a tiempo, encontró a Octavio y Marco Antonio preparándose para salir a la guerra contra los partos. Les sugirió que coronen a su cuñado Aristóbulo III, también miembro de la dinastía Hasmonea. Pero el dúo romano tuvo una mejor idea: al diablo con los Hasmoneos, a pesar de su origen gentil - nieto de edomeos convertidos a la fuerza - el próximo rey sería Herodes. Herodes llegó de vuelta a Judea en el año 39, pero esta vez reforzado por soldados romanos. Fue recuperando Judea lentamente, paso por paso, hasta que en el 37 a.c. finalmente se hizo con Jerusalén y se convirtió también de facto, ahora sí, en el rey de los judíos. Además de ampliar el Templo, construyó en Jerusalén varios edificios monumentales. Entre ellos su palacio con sus tres grandes torres, una de ellas en honor a su difunto hermano, el torturado Fasael. No se sabe a ciencia cierta, pero se especula que lo que hoy llamamos Torre de David, no es otra cosa que la Torre de Fasael con agregados de períodos posteriores:
Debajo de la mal llamada Torre de David, ¿los cimientos de Fasael?
Nota: todas las fotos las saqué de Wikimedia Commons.