La llegada al poder del Imperio bizantino merma la poca estabilidad que el pueblo judío aún poseía en Galilea. Las restricciones de los derechos civiles de los judíos y la anulación de sus privilegios religiosos provoca el exilio de gran parte de la comunidad. La abolición del Sanedrín, a principios del siglo V d. C., traslada finalmente el liderago judío a las escuelas talmúdicas de Babilonia.
Al no poder ser enterrados en Israel, como era costumbre en épocas anteriores, los judíos no tienen otra alternativa que sepultar a sus muertos en la diáspora. Pero hay un problema. Según todas las profecías del Tanaj, la resurrección de los muertos tendrá lugar únicamente en la tierra de Israel. ¿Y qué sucederá entonces con los que estén enterrados fuera de Israel? Para responder a esta inquietante pregunta los sabios plantean un nuevo concepto teológico llamado, en hebreo, guilgul mejilot. Los difuntos sepultados en la diáspora rodarán por túneles subterráneos hasta llegar a la tierra de Israel. Una vez allí, participarán ellos también en la resurrección de los muertos. Un midrash de la Edad Media confirma esta creencia: "Dios les hará canales debajo de la tierra y rodarán por ellos hasta llegar al Monte de los Olivos que está en Jerusalén. Y Dios, desde lo alto del monte, abrirá un conducto para que puedan salir" (Pesikta Rabatí 31).
Métodos de sepultura en el judaísmo (IV): la época de la Diáspora
Publicado por Ariel Kanievsky en 19:35 Etiquetas: Jerusalén, judaísmo, Monte de los Olivos, Tzahal 0 comentarios
Métodos de sepultura en el judaísmo (III): la época de la Mishná y el Talmud
A mediados del siglo II d. C., la mayor parte de la comunidad judía se traslada a la zona de Galilea, en el norte del país. Allí adoptan el método de entierro más común entre los paganos, que consiste en depositar el cadáver del difunto en un sarcófago el día de su muerte. O en otras palabras: consiste en completar el proceso de sepultura el mismo día para no tener que regresar a la tumba al cabo de un tiempo determinado. Las cuevas mortuorias pasan a ser, en la época de la Mishná y el Talmud, enormes almacenes de sarcófagos amontonados.
Publicado por Ariel Kanievsky en 12:45 Etiquetas: arqueología, Galilea, judaísmo, Talmud 1 comentarios
Métodos de sepultura en el judaísmo (II): la época del Segundo Templo
Esta transformación en la teología judía se fundamenta en la idea de la recompensa y el castigo divinos tras la muerte. Dice el Libro de Daniel: "Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua" (Daniel 12:2). De este versículo se desprende la idea de que las recompensas, o castigos, serán diferentes para cada persona. Al morir, cada uno se presenta ante Dios en un juicio celestial y, según sus acciones en la vida, es bendecido con el cielo o castigado con el infierno. El Libro de Daniel es uno de los libros más tardíos del Tanaj. Fue escrito en algún momento entre el periodo persa (siglos V-IV a. C.) y la Revuelta de los Macabeos (siglo II a. C.). Es decir, fue escrito durante la época del Segundo Templo, probablemente por los sabios de la Gran Asamblea, institución antecesora del Sanedrín.
Por tanto, si ahora la resurrección es individual y el juicio celestial es personal, la sepultura también tiene que ser individual. Y a partir de la época del Segundo Templo el pueblo judío comienza a enterrar a sus muertos de manera particular, cada uno por separado. Se excavaban cuevas en estructuras de roca. Pero, a diferencia de la técnica utilizada durante la época de los reyes de Judá, en estas cuevas no había plataformas de piedra donde apoyar los cuerpos, sino que se realizaban pequeños nichos en la pared (kujim, en hebreo) dentro de los cuales se depositaban los cadáveres. Cada nicho tenía una piedra giratoria en la entrada que le otorgaba al difunto cierta privacidad.
Publicado por Ariel Kanievsky en 12:20 Etiquetas: arqueología, judaísmo, Segundo Templo, Tanaj 0 comentarios
Métodos de sepultura en el judaísmo (I): la época del Primer Templo
La sepultura en el judaísmo es halajá. Y esta obligatoriedad de sepultar a los muertos ha acompañado al pueblo judío a lo largo de toda su historia, desde la época de los patriarcas. Lo primero que hace Abraham cuando muere su esposa Sara es buscar un lugar para enterrarla: "Sara murió en Kiriat Arbá, también conocida como Hebrón, en la tierra de Canaán. Abraham vino a exaltar a Sara y a llorar por ella. Abraham se levantó de al lado de su muerto, y habló a los hijos de Jet. Soy un inmigrante y un residente entre ustedes –dijo–. Véndanme una propiedad para un lugar de sepultura con ustedes de modo que pueda yo enterrar a mi muerto" (Génesis 23:2-4).
Pero a pesar de la la importancia de la sepultura en el judaísmo, o tal vez debido a ello, el pueblo judío no siempre ha enterrado a sus muertos de la misma manera. Y en cada época diferente de la historia los judíos se han visto en la necesidad de adaptar el método de entierro a las condiciones políticas, sociales y religiosas que les rodeaban. De este modo, podemos distinguir hasta cuatro técnicas distintas de sepultura que se corresponden a los grandes periodos históricos del pueblo de Israel: época del Primer Templo; época del Segundo Templo; época de la Mishná y el Talmud; época de la Diáspora (hasta la actualidad).
Durante la época del Primer Templo el principal método de entierro consistía en cuevas mortuorias familiares. Se excavaban cuevas en estructuras de roca. Dentro de cada cueva había una habitación que contenía pequeñas plataformas de piedra alrededor de la pared en las cuales se apoyaban los cadáveres. Con el paso del tiempo el cuarto se iba llenando, y llegaba un momento en el que ya no quedaban bancos libres para colocar más cuerpos. Cuando esto sucedía, liberaban espacio arrastrando los huesos a una fosa común que generalmente se encontraba en la entrada de la cueva. Y así sucesivamente. El arqueólogo Gabriel Barkay, que dirigió las excavaciones en Katef Hinom (una necrópolis de Jerusalén de la época del Primer Templo), decidió bautizar este sistema de sepultura con el nombre de maasefá, que podría traducirse por repositorio. Según Barkay, la expresión bíblica neesaf el abotav (fue reunido junto a sus padres) hace referencia a este método de enterramiento propio de la época.
Publicado por Ariel Kanievsky en 16:30 Etiquetas: arqueología, Jerusalén, judaísmo, Tanaj 11 comentarios
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Publicado por Ariel Kanievsky en 13:00 Etiquetas: Ashdod, documentales, Guerras de Israel, sionismo 2 comentarios
El Segundo Templo (2/2)
Publicado por Unknown en 20:07 Etiquetas: arqueología, documentales, Herodes, Jerusalén, judaísmo, Segundo Templo 6 comentarios
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