(II) La decisión del rey David

No adoraréis al Eterno vuestro Dios sino en el lugar que Él escogerá 
(Deuteronomio 22:4-5).

En el desierto, antes de entrar a la tierra de Canaán, los israelitas construyeron un santuario temporal e itinerante -el Tabernáculo- para guardar el Arca de la Alianza. Al cruzar el río Jordán lo colocaron en una ciudad llamada Shiló, y allí permaneció durante 369 años hasta que fue destruido en la guerra contra los filisteos.

El Arca de la Alianza migró por todo el país, pasando por ciudades filisteas e israelitas. Finalmente el rey David la colocó en Jerusalén y santificó la ciudad. También levantó un altar para ofrecer sacrificios en el lugar escogido por Dios y preparó el proyecto para construir el Templo que más tarde finalizaría su hijo Salomón

¿Por qué escogió David el monte Moriá? La investigación histórica no ofrece una respuesta específica a este interrogante. Según una explicación, el monte ya era utilizado por los jebuseos en sus ceremonias paganas y esa tradición, con el tiempo, fue adoptada -y modificada- por el pueblo de Israel. La cercanía del monte con la Ciudad de David y la antigua costumbre de levantar centros rituales en lugares elevados también pudieron ser factores importantes. 

Desde el punto de vista rabínico, la decisión de David fue religiosa: el propio Dios escogió ese lugar. Además, la tradición judía relaciona ese monte con varios de los acontecimientos más importantes de la historia: la creación del mundo, la creación de Adán, el sacrificio de Isaac, el sueño de Jacob... Todo estos sucesos, según la interpretación rabínica, tuvieron lugar en la roca que se encuentra en la cima del monte Moriá, llamada la Roca de la Fundación.

Sobre esa roca erigió el rey Salomón el Templo de Jerusalén, en cuyo interior estaba, entre otros objetos importantes, el Arca de la Alianza. Durante el reinado de Salomón, caracterizado por ser una época de paz, la ciudad creció y se expandió hacia el norte, incluyendo el monte del Templo dentro de sus murallas.

Y me harán un santuario y moraré en medio de ellos (Éxodo 25:8).

Expansión de Jerusalén en la época del Primer Templo
En rosa: la Ciudad de David
En naranja: el monte de Templo (expansión realizada por Salomón)
En amarillo: expansión de la ciudad en el siglo VI a. C.)
En azul: la actual ciudad amurallada

(I) De la tierra de Moriá al monte Sion

Y aconteció después de estos sucesos que Dios puso a prueba a Abraham, dicéndole: "¡Abraham!". Y éste le contestó: "Heme aquí". Y le dijo: "Toma a tu hijo, a tu unigénito a quien amas, a Isaac, y vete a la tierra de Moriá y ofrécelo allí en sacrificio sobre uno de los montes que te indicaré" (Génesis 22:1-2).

Hace unos 4 mil años, el patriarca Abraham, obedeciendo el mandato divino, caminó durante tres días junto con su hijo desde la ciudad de Beersheva hasta la tierra de Moriá. Sin embargo, el sacrificio de Isaac nunca tuvo lugar ya que, según la tradición judía, un ángel de Dios lo detuvo in extremis. La prueba de fe había sido superada. 

Siglos más tarde, según la Biblia, el rey David conquistó "la fortaleza de Sion" (2 Samuel 5:7) de mano de los jebuseos y la convirtió en la capital del reino bajo el nombre de Jerusalén. En uno de sus montes, llamado el monte Sion, construyó David un altar para ofrecer sacrificios. En ese mismo monte, tras su muerte, su hijo Salomón completó la construcción del Templo de Jerusalén. 

Según la tradición, también bíblica, Moriá y Sion son dos nombres diferentes que describen el mismo punto geográfico. El lugar en el que Salomón edificó el Templo de Jerusalén es exactamente el mismo lugar en el que, mil años atrás, Abraham había atado a su hijo Isaac con la intención de sacrificarlo. 

El Eterno de los ejércitos, que vive en el monte Sion (Isaías 8:18).

Sobre el monte Sion, que está desolado, caminan los zorros (Lamentaciones 5:18).

Con el devenir de los años el monte Moriá empezó a ser conocido también con otro nombre: el monte del Templo. ¿Y el monte Sion? El nombre Sion, que originalmente hacía referencia al mismo monte Moriá (es decir, al monte del Templo) se trasladó hacia una colina ubicada al oeste de la Jerusalén bíblica, actualmente fuera de las murallas de la ciudad.

El monte Moriá, el monte Sion y el monte del Templo son, históricamente, el mismo monte. Pero el término Moriá está ya en desuso y el monte Sion, a partir de la época bizantina, se identifica erróneamente con otra colina.

Mapa topográfico de Jerusalén
En rosa: la ciudad amurallada
En amarillo: el monte Sion
En rojo: el monte del Templo

La Maqueta de Jerusalén


Hans Kroch vivía con su familia en la ciudad de Leipzig, Alemania, cuando el partido Nazi subió al poder. En 1938, antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, huyó con su familia a Holanda y más tarde a Argentina. En Argentina, su hijo Yaakov Kroch se unió al movimiento juvenil sionista Hanoar Hatzioní. En 1945 hizó aliá al Kibutz Nitzanim en el Desierto del Neguev. Allí murió en 1948, durante la Guerra de Independencia de Israel. Nitzanim fue uno de los kibutzim del Neguev ubicados en la línea de avance egipcio en dirección a Tel Aviv, que le hicieron frente al ejercito de Egipto a pesar de la inferioridad numerica y de armamento (artículo relacionado: El Puente de Ad Alom).

Después de la guerra, Hans Krosch recibió indemnización por las propiedades que le fueron expropiadas por los nazis en Alemania, compró un terreno en Jerusalén y construyó el famoso hotel Holyland. En 1962, encargó al más eminente estudioso del período clásico en la Universidad Hebrea, el Profesor Michael Avi-Yonah, la construcción de un modelo de Jerusalén en tiempos del Segundo Templo, en honor a su hijo muerto en combate. La construcción llevó 4 años, el modelo fue inaugurado en 1966, representando a Jerusalén exactamente 1900 años antes, en el año 66 d.c., en vísperas de la Gran Rebelión de los judíos contra Roma.

Avi-Yonah se basó en las descripciones del historiador Flavio Josefo, de Jaza"l y otras fuentes históricas. Cabe destacar que el modelo fue construido durante el período en que Jerusalén Este estaba en manos de Jordania (1948-1967), cundo los israelíes no tenían acceso a la Ciudad Antigua y no les era posible realizar allí estudios arqueológicos. Al año siguiente de la inauguración del modelo, Israel conquistó Jerusalén Este en la Guerra de los Seis Días. Desde entonces, arqueologos israelíes han conducido numerosas excavaciones arqueológicas que arrojan mayor luz sobre la historia de la ciudad. Cada tanto, el modelo es actualizado para reflejar los nuevos hallazgos, a raíz de las continuas investigaciones.

El modelo ocupa 2000 metros cuadrados. La escala es de 1:50, es decir que dos centímetros en el modelo representan un metro en la realidad. En el año 2006 fue cortado en mil piezas para poder ser trasladado a su ubicación actual en el Museo de Israel, junto al Santuario del Libro, el lugar donde se conservan los Rollos del Mar Muerto, las copias más antiguas de las Sagradas Escrituras. El Museo de Israel con su Maqueta de Jerusalén, es una parada casi obligatoria para todo aquel que se interese en la historia de Jerusalén en general, y en particular en el Siglo I, un período clave de la historia del Pueblo Judío y de los inicios del cristianismo. Jerusalén en tiempos del Rey Herodes y Jesús de Nazaret, Jerusalén en su máximo esplendor, a punto de ser destruida.


Enlaces de interés:

Cesarea Marítima y los inicios del cristianismo

Una vez una pareja de peregrinos me pidió quitar la visita a Cesarea Marítima de su itinerario por Tierra Santa: "no nos interesan las ruinas arqueológicas, queremos ver los lugares santos". Yo les expliqué que justamente Cesarea es una visita casi obligatoria para el peregrino cristiano. Si bien hoy en día no tiene iglesias ni es un lugar de culto, es allí en Cesarea donde comenzó la expansión del cristianismo, el puerto donde embarcó la "Buena Noticia" (en griego: "Evangelio"), desde la Provincia de Judea al mundo.


Cesarea Marítima: mucho má que un simple montón de ruinas.

Según Hechos de los Apóstoles, en Cesarea Pedro bautizó al centurión Cornelio, el primer gentil en convertirse a la nueva fe. Cornelio tuvo una visión, un ángel se presentó y le ordenó mandar a llamar a Pedro desde Jope (actual Yaffo, al sur de Tel Aviv). Al día siguiente también Pedro tuvo una visión, vio un manto lleno de animales impuros prohibidos para comer según las leyes alimenticias judías (kashrut) y escuchó una voz que lo incitaba a comer, Pedro se negaba a comer, pero la voz insistía. Pedro se preguntaba por el significado de la visión cuando llegaron los enviados de Cornelio. Un día después se fue con ellos hasta Cesarea. Pedro contó a Cornelio, sus familiares y amigos acerca de Jesús. Cuando terminó de hablar el Espiritu Santo bajó sobre los oyentes, para sorpresa de muchos: 
"Los creyentes convertidos del judaísmo se asombraban al ver que el don del Espíritu Santo también se concedía a los paganos; ya que los oían hablar en diversas lenguas y proclamar la grandeza de Dios. Entonces intervino Pedro: ¿Puede alguien impedir que se bauticen con agua los que han recibido el Espíritu Santo igual que nosotros? Y ordenó que los bautizaran invocando el nombre de Jesucristo" (Hechos 10:45-48). 
Éste es un punto de inflección fundamental en la Historia del cristianismo. Hasta ese momento Jesús y sus discipulos predicaban solamente a los judíos. A partir de entonces se abre la puerta a las naciones, el cristianismo deja de ser una secta minoritaria dentro de judaísmo, para convertise en una religión universal.

Más adelante Pedro volvió a Cesarea Marítima, preso por orden de Herodes (¿Antipas?) con la intención de presentarlo al pueblo luego de la fiesta de Pascua (Hechos 12). La noche anterior al día en que iba a ser presentado se escapó, a pesar de estar encadenado y custodiado por varios soldados. Lo sacó de allí un ángel. Al presentarse en la puerta de la casa de la madre de Juan Marcos, donde se reunía la comunidad de cristianos de Jerusalén, lo recibió una mujer llamada Rosa. Cuando Rosa anunció que Pedro había regresado, al principio la tomaron por loca.

También Pablo de Tarso fue llevado preso a Cesarea. Primero compareció ante el procurador romano Félix (Hechos 23-24), pero Félix se abstuvo de tomar ninguna decisión, lo llamaba con frecuencia esperando que Pablo le ofreciera dinero por su liberación (la corrupción no es ningún invento moderno). Pasaron dos años hasta que Félix fue reemplazado por Porcio Festo. Festo le ofreció ser juzgado en Jerusalén pero Pablo hizo uso de su privilegio como ciudadano romano y apeló al emperador (Hechos 25). Mientras esperaba para ser llevado a juicio en Roma, pasó por Cesarea el Rey Agripas (nieto de Herodes el Grande) que se interesó por su caso, Pablo volvió a exponerlo (Hechos 25-26) y casi logró convencer al rey de hacerse cristiano. Pero ya había apelado al emperador y por lo tanto fue enviado a Roma.

Restos del Palacio de Herodes. Posible residencia de los procuradores romanos
Felix y Festo, además de Poncio Pilatos. 

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Documental / City Tour por Jerusalén (Puerta de Sion, el Cardo y mirador de los 4 barrios)

El Monte del Templo: breve resumen

Si la ciudad de Jerusalén es el núcleo histórico y religioso de la Tierra Santa, el Monte del Templo es el epicentro de Jerusalén. Según algunas tradiciones es el mismísimo centro del universo, debajo de donde hoy se ubica el Domo de la Roca está la Piedra Fundacional (אבן השתייה), a partir de la cual fue construido el mundo.

Según la tradición judía, sobre esa piedra Abraham estuvo a punto de sacrificar a su hijo Isaac (1800 A.C. aprox). Más adelante el Rey Salomón (1000 A.C. aprox.) construyó el Primer Templo y en su centro el Santo Santuario, donde se guardaba el Arca de la Alianza que contenía las Tablas de la Ley. Solamente el Sumo Sacerdote tenía permitido entrar al santuario, una vez al año, en el Día del Perdón, para pedir perdón por los pecados del pueblo. El Primer Templo fue destruido por los babilonios (586 A.C.) y desde entonces el Arca se ha perdido, aunque existen todo tipo de leyendas acerca de su paradero.

Los judíos que retornaron del exilio de Babilonia (536 A.C.), bajo el liderazgo de Zorobabel, comenzaron a construir el Segundo Templo. Los griegos-seleucidas, durante el reinado de Antioco Epifanes profanaron el Templo, pero fueron derrotados por la Revuelta Macabea y el Templo fue reinagurado en el 164 A.C. dando origen a la festividad de Jánuca. Se suele atribuir la gran ampliación del Segundo Templo al Rey Herodes el Grande, aunque si bien los trabajos se iniciaron durante su reinado (20 A.C.), no acabaron hasta los tiempos de su biznieto, Agripa II (64 D.C.). Cuando Jesús visitó Jerusalén el Templo estaba en construcción.

El Segundo Templo en su máxima extensión.
Maqueta de Jerusalén en el Museo de Israel.

Según el Nuevo Testamento, Zacarías, el padre de Juan el Bautista, se encontraba en el Santo Santuario cuando se le apareció un ángel a anunciar que su mujer Isabel estaba embarazada. Jesús de Nazaret estuvo en el Templo al menos varias veces. La primera vez fue presentado en el Templo cuando era un niño recién nacido y fue reconocido por Simón. A los doce años discutió allí con los doctores de la ley. A los treinta y tres, desde el Monte de los Olivos profetizó la destrucción del Templo. Luego expulsó de allí a los mercaderes. En el primer juicio el Sumo Sacerdorte Caifás le preguntó si era cierto que decía que destruiría el Templo y volvería a construirlo en tres días. Caifás sin entender que Jesús se refería a su cuerpo y no al Templo de Jerusalén, lo condenó y lo envió a Poncio Pilatos. En el momento que Jesús murió en la cruz, el velo del Santo Santuario se rasgó.

Para cuando las ampliaciones iniciadas por Herodes fueron terminadas, el Templo se transformó en el recinto sagrado más grande del mundo. Pero sólo dos años más tarde (66 D.C.) estalló la Gran Rebelión de los judíos contra Roma, que concluyó con la destrucción de Jerusalén, la destrucción del Segundo Templo y la segunda expulsión de los judíos (70 D.C.). Los romanos se llevaron a Roma la Menorá, el candelabro de siete brazos que iluminaba el Templo, y otros tesoros. El botín sirvió para financiar la construcción del Coliseo. Eventualmente, el Muro de los Lamentos, uno de los pocos restos del Templo que quedaron en pie, se convirtió en el principal sitio de culto judío en el mundo. Los judíos guardamos luto hasta el día de hoy por la destrucción del Templo: tenemos en el calendario un día de ayuno (Tishá Be-Av), la ceremonia de casamiento termina con el novio rompiendo una copa, las plegarias diarias acaban con la frase "el año próximo en Jerusalén reconstruida", etc. Para el judaísmo la futura llegada del Mesías y la construcción del Tercer Templo están vinculadas.

Soldados romanos cargando la Menorá.
Relieve sobre el Arco de Tito en el Foro de Roma.


Según el Corán, Mahoma (a comienzos del Siglo VII) viajó en el caballo alado Al-Burak hasta la mezquita más lejana (en árabe: Al Aqsa) y subió al cielo para recibir las plegarias de Alá. En el año 691, donde siglos antes había estado el Santo Santuario, el califa Abd al-Malik ibn-Marwan construyó el Domo de la Roca (cúpula dorada), que marca el lugar donde Mahoma ascendió al cielo. Su hijo, El-Walid, construyó la Mezquita de Al-Aqsa (cúpula plateada) en el 715. Los mamelucos (1291-1517) y otomanos (1517-1917) llamaron al Monte del Templo Haram al-Sharif, que significa el noble santuario.

El Domo de la Roca

El Monte del Templo, también conocido como Explanada de las Mezquitas, lugar sagrado tanto para los judíos como para los musulmanes, es uno de los principales focos del actual conflicto árabe-israelí. Uno de los primeros estallidos de violencia del conflicto, los Disturbios de 1929, comenzaron luego del sermón que pronunció allí el Mufti de Jerusalén, Aj Amin Al-Husseini. El Monte del Templo quedó bajo dominio jordano luego de la Guerra de 1948, hasta que fue conquistado por Israel en 1967 durante la Guerra de los Seis Días. Según el acuerdo del Status Quo, Jordania sigue administrando los asuntos civiles y religiosos, mientras que Israel mantiene el control policial. En el año 2000, luego de que el entonces líder de la oposición parlamentaria israelí, Ariel Sharon, visitara el Monte del Templo, estalló la Segunda Intifada o Intifada de Al-Aqsa.

Statu quo en el Monte del Templo

El 7 de junio de 1967, a las 10 de la mañana, los soldados de la brigada paracaidista comandados por el general Mota Gur conquistaron el Monte del Templo. Cuatro horas después, a las 2 de la tarde, visitó el lugar el ministro de Defensa, Moshé Dayán, acompañado por altos rangos del Ejército, entre ellos Itzjak Rabin, Uzi Narkis y Rejavam "Gandhi" Zeevi.

Lo primero que hizo Moshé Dayán fue ordenar retirar la bandera que los soldados israelíes habían izado en la Cúpula de la Roca: "Si hay una cosa que no debemos hacer en Jerusalén es colocar la bandera de Israel en la mezquita de Omar o en la tumba de Jesús". 

Diez días más tarde, el 17 de junio de 1967, se reunió Moshé Dayán en la Mezquita de Al Aqsa con el liderazgo islámico de Jerusalén para debatir el problema de la administración y la soberanía en el Monte del Templo. El acuerdo, llamado statu quo, determina quién reza, quién administra y quién está a cargo de la seguridad de la Explanada:

1) El Waqf, como representante de Jordania, continuará administrando los asuntos civiles y religiosos del Monte del Templo.

2) Los judíos (y no musulmanes en general) no podrán rezar, pero tendrán libertad para visitar el Monte.

3) La Policía israelí estará a cargo de la seguridad de la Explanada.

4) Israel aplicará su soberanía en el Monte del Templo, así como en el resto de Jerusalén.

El statu quo continúa vigente. En la actualidad, los judíos y los turistas entran a la Explanada por la Puerta de los Mugrabíes, controlada por la Policía israelí y que abre en franjas horarias limitadas para no coincidir con ninguna de las cinco oraciones musulmanas diarias. En la Explanada, los guardias del Waqf tienen autoridad para expulsar del recinto a quienes violen las normas del statu quo.

Reunión entre Moshé Dayán y las autoridades islámicas de Jerusalén
en la Mezquita de Al Aqsa el 17 de junio de 1967.